Diseño exterior
Fruto de la actualización del Qashqai, la versión Tekna se desdobla en dos: Tekna Sport y Tekna Premium. La primera es la que corresponde a nuestra unidad de pruebas y como puede apreciarse busca potenciar la imagen deportiva, mientras que la otra se vuelca en un aspecto más elegante. Ambas equipan llantas de aleación de 18 pulgadas de diseño específico, cristales traseros oscurecidos y techo de cristal panorámico, pero la variante Tekna Sport se diferencia del resto porque lleva pedales de aluminio y las manillas de las puertas y las barras de techo en color plata. La parrilla delantera también presenta esta misma terminación pero no es algo exclusivo ya que está disponible desde el acabado Acenta.
Resulta curioso que Nissan no haya aprovechado para poner al día el diseño de la llave, un tanto anacrónico.
Habitabilidad
Los asientos delanteros son tipo butacón, amplios y bien mullidos, sin embargo, no resultan todo lo ergonómicos que uno desearía, pese a que incluyen ajuste lumbar. Pero eso sí, su posición es más alta que en un turismo lo que permite disponer de un campo de visión amplio. En la parte trasera las plazas exteriores son generosas y bien definidas, pero con la del centro ocurre lo de siempre, que es menos espaciosa y poco confortable. La presentación interior es de buena calidad tanto en materiales como en remates, pero resulta algo austera. Nos parece que la parte derecha del salpicadero está demasiado “desnuda”.
La pantalla de táctil de 5 pulgadas forma parte del sistema Nissan Connect que se incluye de serie con el equipamiento Tekna Sport y que incorpora, entre otros, navegador, cámara de visión trasera, conexión USB y Bluetooth.
Mecánica
Al margen de las mecánicas de gasolina, Nissan ofrece para el Qashqai dos opciones diesel: el 1.5 dCi de 106 CV y el 2.0 dCi de 150 CV que es el que equipaba nuestra unidad de pruebas. Este motor es más recomendable por suavidad, rendimiento y prestaciones, aunque su consumo homologado sea más algo más elevado: 5,2 l/100 km frente a 6,6 l/100 km en uso combinado. En cualquier caso, una cifra muy contenida a la que es fácil llegar sin tener que llevar al extremo la conducción eficiente. Se trata, además, de un motor bastante elástico, que encuentra su mejor rango de utilización entre las 2.000 y las 4.000 rpm. Por otro lado, forma un tándem perfecto con la caja manual de seis velocidades que equipa. La única disponible para la versión 4x2. Con la variante 4x4, sin embargo, se puede optar a un cambio automático de seis velocidades.
Comportamiento
Su aproximación a los turismos compactos también se deja sentir en su comportamiento. Su centro de gravedad más elevado o su mayor peso no restan ni un ápice de eficacia en las trazadas, o al menos, no se percibe. Muestra una estabilidad y un aplomo total, e incluso su buena disposición para afrontar tramos enlazados permite calificarlo como ágil. La suspensión es equilibrada y eficaz, si bien, las llantas de 18” aunque mejoran la estética, hacen que las irregularidades del asfalto sean menos sutiles para los pasajeros. Y digo del asfalto, porque los usuarios del Qashqai rara vez lo abandonan. Y eso que, aún sin tracción 4x4, se puede hacer alguna incursión por el campo.
Seguridad
Como se indica más arriba el Qashqai tiene un comportamiento muy estable lo que ya implica seguridad. Ese comportamiento se debe a múltiples factores entre los que se encuentran la rigidez torsional de su estructura, el esquema de la suspensión y como no, la ayudas electrónicas con las que cuenta, entre las que se encuentra el ABS con asistencia a la frenada de emergencia y distribución electrónica de la fuerza de frenada, el ESP, así como un sistema eléctrico de asistencia a la dirección que va endureciendo el tacto a medida que aumenta la velocidad.
Valoración
El 86% de las ventas del Qashqai corresponden al modelo con tracción únicamente al eje delantero, lo que demuestra que la mayoría de los compradores buscan su apariencia robusta sin importarles ni la mayor capacidad de tracción que aportan las cuatro ruedas motrices ni la versatilidad de uso que de ello puede derivarse. Claro que el precio también puede ser decisivo para que la balanza se incline a favor de la variante 4x2, ya que a igualdad de acabado hay 3.000 euros de diferencia. El caso es que el Qashqai 2.0 dCi Tekna Sport 4x2 se vende por 24.550 euros, tentador ¿verdad?.