Mitsubishi Grandis: Evolución lógica

El monovolumen grande de Mitsubishi acaba de recibir una variante de gasóleo que complementa al único motor que existía en la gama, un 2.4 de gasolina y 165 CV. Con 136 CV, el nuevo propulsor de origen Volkswagen sitúa al en situación de convertirse, tanto por estética como por precio, en una buena opción para los que buscan un modelo diferente.

El dominio de las mecánicas diesel en el segmento de los monovolúmenes grandes es apabullante, rozando el 95 por ciento en países como España o Francia, y situándose en una clara posición de dominio en el mercado italiano, donde el 99 por ciento de los modelos de este tipo cuentan con una mecánica de gasóleo. Con esta situación, parece lógico que la marca de los tres diamantes lance al mercado una versión DI-D de su monovolumen grande.

Exteriormente, el ofrece un frontal afilado y una cintura elevada con la que se consigue una imagen musculosa y deportiva. También aportan un mayor dinamismo los pasos de rueda ensanchados y la línea descendente del techo hacia la parte trasera, donde destacan los grandes pilotos con leds y el alerón situado sobre la luneta, que descarga la habitual sensación de pesadez que suelen ofrecer los monovolúmenes en esa zona.

Aunque mide 104 milímetros más que un Renault Space y es 38 más largo que un Peugeot 806, su altura es en torno a 10 centímetros menor, logrando así una imagen más ancha y dinámica con la que atraer a un público que necesita las soluciones de un monovolumen grande, pero huye de la estética de furgoneta que ofrecen algunos de sus competidores.
En el interior la menor altura de la carrocería se vuelve en contra de la habitabilidad. Correcta para personas de talla normal, lo más Altos pueden llegar a tocar con el techo, sobre todo en las plazas de la tercera fila de asientos. El espacio disponible es correcto en las plazas delanteras, aunque de nuevo las personas de mayor estatura pueden tener problemas con el espacio para las piernas.

El se ofrece únicamente con siete plazas en configuración 2-3-2. La fila de en medio es una banqueta corrida que se puede desplazar longitudinalmente 20 centímetros para dejar más espacio a los ocupantes de la tercera fila de asientos, formada por dos butacas individuales, pero que quedan demasiado bajas y cerca de la central como para que se puedan alojar dos adultos en ella durante viajes largos con cierta garantía de comodidad.

En cuanto al maletero, los 320 litros que ofrece con las siete plazas operativas se quedan cortos a la hora de alojar bultos, ya que se consigue ese cubicaje gracias a la altura hasta el techo. Los 44 centímetros de fondo que tiene el portaequipajes en esta configuración sólo permiten guardar maletas pequeñas o bolsas de equipaje.

Sin embargo, con cinco plazas la cosa cambia, ya que se pasa a contar con un maletero de 940 litros y el fondo plano gracias al sencillo sistema de abatimiento de los asientos de la tercera fila. Para las ocasiones especiales en las que se necesita un espacio de carga extra, la fila central de asientos también se puede abatir verticalmente, quedando pegada a los respaldos de los delanteros. Así se alcanzan los 1.545 litros y una profundidad de carga de 1,6 metros.

Origen alemán
El motor que incorpora el DI-D es de origen Volkswagen y el mismo que monta el Touran, un 2.0 de 16 válvulas e inyección directa de 136 CV con el que, según las cifras oficiales, alcanza los 195 Km/h y acelera la masa de 1.810 kilos de 0 a 100 en 10,8 segundos.

En la toma de contacto realizada por carreteras alemanas pudimos comprobar el buen comportamiento del DI-D en todo rango de velocidades y marchas.
En las famosas autopistas germanas, el DI-D se mueve sin ningún tipo de complejos entre los modelos más rápidos, y sólo se le puede achacar un exceso de rumorosidad cuando la aguja de las revoluciones va en la zona alta.

A la hora de rodar tranquilo, una sexta velocidad muy larga ayuda a mantener la velocidad de crucero con un mínimo gasto de combustible (unos seis litros a 120 m/h, según el ordenado de a bordo), aunque si se quiere mantener el ritmo en subidas pronunciadas lo más Probable es que el motor "invite" a una reducción.

A la hora de dejar la "Autobahn" e introducirse por retorcidas carreteras secundarias, el cumple perfectamente si no se buscan sensaciones de deportivo. En la zona baja del cuentavueltas le cuesta encontrarse cómodo, por lo que hay que conducirlo en la zona media y alta del rango de revoluciones. Esto no supone ningún problema, ya que tanto la posición de la palanca como la precisión con la que se hacen las inserciones se encuentran entre las mejores del segmento.

Llega en otoño
El DI-D llegará en septiembre a las carreteras españolas, aunque ya se pueden hacer pedidos. Esta campaña de preventa incluye entre el equipamiento de serie un equipo multimedia compuesto por un reproductor de DVD y una pantalla de techo para las filas traseras.

Este modelo se divide en cinco acabados, todos ellos con una dotación abundante que no descuida casi ningún elemento de los considerados "necesarios". La terminación básica se denomina Inform y ya cuenta con climatizador automático, airbags laterales y de cortina, retrovisores eléctricos, ordenador de a bordo, llantas de aleación de 16 pulgadas, faros antiniebla delanteros...

El siguiente acabado, denominado Invite añade detalles como el control de crucero, cristales traseros tintados o la radio CD con MP3. A continuación está es Intense, que ya incluye sensor de aparcamiento y control de tracción y estabilidad.
Las dos terminaciones más altas se llaman Intense Plus e Instyle. El primero de ellos incluye doble techo solar, climatizador automático trasero y faros de Xenon, mientras que el otro cuenta con tapicería de cuero, asientos delanteros calefactables y una pantalla TFT de 7 pulgadas táctil donde se ofrece la información de la radio, el ordenador, la climatización, etc.

La única opción que se ofrece es la pintura metalizada, y los precios arrancan en los 27.000 euros del DI-D Inform y llegan a los 35.000 del Instyle. La versión Intense, que se espera que sea la más vendida, cuenta con control de tracción y estabilidad y cuesta 30.500 euros. Entre todos los Mitsubishi espera vender 2.500 unidades en su primer año completo, lo que supone lograr un objetivo del 8 por ciento de la cuota de mercado, un objetivo agresivo que cuenta con un diseño innovador y una relación Calidad precio inmejorable como sus mejores aliados.

Texto: Luis I. Guisado Velasco
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