Horizontes maximizados 19/08/2011 - Prueba
Como casi todo en la vida, el precio es lo que marca verdaderamente las diferencias. En el caso del Mini Countryman Cooper D ALL4, con 27.050 euros como tarifa base para la versión probada –repleta de extras, por cierto– no se puede considerar que tenga un precio precisamente ajustado. Es cierto que tras él y bajo el paraguas de una marca “especial” en el panorama del automóvil se concentra un halo de exclusividad, un posicionamiento Premium, una larga trayectoria de innovaciones estéticas y un estudiado “estilo de vida” desde el punto de vista del marketing y la imagen.
Por todo ello y por el rendimiento y las sensaciones que transmite, globalmente es un producto convincente. Sin embargo, comparativamente, si miramos a otros rivales de la competencia de similares características como el Skoda Yeti 4x4, el Nissan Juke 4x4, el Daihatsu Terios, el Fiat Sedici 4x4, el Suzuki SX4 o el Toyota Urban Cruiser 4x4, los argumentos que ofrece en relación a lo que cuesta ya no están tan equilibrados. Para entusiastas de la marca y para quienes se sienten representados con lo que supone conducir un Mini, esta variante les abre un sinfín de nuevas posibilidades de uso que sin duda sabrán apreciar.
Texto: Narcís Reixach
Fotos: Eloy García