Bajo consumo, grandes sensaciones 24/02/2011 - Novedad
De la reciente actualización experimentada por la gama Mini, lo más destacable es que el cabrio incluye, por primera vez, una versión diesel: la Cooper D. Así que el diesel 1.6 de 112 CV, se suma a la oferta de gasolina que ya estaba disponible para el descapotable.
Ya va para 10 años que “el Mini” dejo de ser un modelo para convertirse en una marca en su renacer dentro del Holding BMW. Ahora engloba las dos cosas pero la esencia permanece intacta, tanto que todos los modelos de la nueva gama Mini se fabrican en Oxford.
Para muchos es un coche para distinguirse que no se adquiere siguiendo planteamientos lógicos, pues lo cierto es que en sus poco más de 3.7 metros de longitud no puede decirse que cuatro adultos de talla media viajen holgados, y del equipaje ni hablamos, máxime en esta carrocería que “descubierta” sacrifica buena parte del maletero ya que ha de dejar hueco a la capota de lona.
Claro que si cualquier Mini es exclusivo, el cabrio más. Y es que a la espera posibles versiones cabrio del Audi A1 y del Citroën DS3, el Mini Cooper D Cabrio está prácticamente solo en el selecto club de los descapotables urbanos de diseño.
Lo que desde luego no es “mini” en la versión Cooper D Cabrio es el precio: 25.400 euros.
Texto: Cristina Mallenco / Fotos: Álvaro Jiménez