Para los fans de la marca más caprichosos
28/09/2009
Cualquier Mini tiene algo de capricho, sus evocadoras formas, su cuidado diseño interior o su peculiar configuración son a menudo suficientes argumentos para convencer a un público entregado, devoto de la marca y de lo que representa. Su escasa practicidad, su reducida capacidad de carga y su cuestionable habitabilidad trasera pasan a un segundo plano cuando hablamos de un Mini. Pues bien, para los entusiastas e incondicionales seguidores de la marca se han creado dos nuevos “caramelos”. Se trata de los concept cars presentados por la filial de BMW en el Salón de Frankfurt. Estas “apetitosas” propuestas llegan también como una manera de celebrar los 50 años de existencia del Mini, efeméride recientemente alcanzada por el modelo británico.
Los dos prototipos en cuestión, el Mini Coupé y el Mini Roadster, comparten filosofía y estructura y es posible que vean la luz en poco tiempo. Se trata de dos creaciones que buscan los orígenes, la diversión en la conducción y un estilo más deportivo, sólo que uno es con el techo fijo y el otro con el techo practicable.
Es éste último, el Roadster, que por su concepción genera un atractivo superior e incluso una mayor polivalencia. Mide 3,71 m de largo, 1,68 m de ancho y 1,35 m de alto; dimensiones parecidas a las del actual Cabrio aunque es más bajo (1,35 m frente a 1,41 m) y su parabrisas está más inclinado. Por este motivo, las ventanillas laterales son también más cortas y su capota más baja. Precisamente, la capota de tela también difiere de la del Cabrio ya que su apertura es manual en este caso y queda replegada tras los asientos ocupando menos espacio que la otra. Gracias a esto y a la ausencia de plazas posteriores, el Mini Roadster ofrece una capacidad de maletero superior, cifrada en 250 litros por los 160 del Mini actual. Esta capacidad es invariable tanto si su techo está abierto como cerrado puesto que la capota de tela se repliega en un espacio sobre el maletero (un habitáculo cerrado y separado, aunque se puede acceder a él desde dentro del coche mediante una trampilla).
En cuanto al apartado mecánico, el concept alemán equipa un motor turboalimentado de 1,6 litros y 175 CV de potencia y 240 Nm de par máximo (260 Nm con la función overboost durante unos segundos), bloque que actualmente se monta en el Mini Cooper S.
Texto: Narcís Reixach
De relevancia
Destacamos: Información abundante pero de utilidad relativa
Por lo que se refiere al interior, presenta algunas variaciones respecto al Mini tradicional aunque su estilo general es el mismo, lo que hace pensar que su comercialización es factible en poco tiempo. Así, el volante y el panel de instrumentos son ligeramente diferentes y los asientos están tapizados en una combinación de tela y cuero inédita hasta ahora y exclusiva de este prototipo.
Entre los elementos más llamativos de Mini Roadster figura una pantalla multifunción en el cuadro de instrumentos que facilita información de diversos parámetros, no todos de especial utilidad aunque sí curiosos, como por ejemplo del tiempo total en que se ha circulado con el techo abierto, el nivel de eficiencia de la conducción desde el punto de vista del consumo, el momento óptimo de cambio de marcha para obtener el mejor rendimiento mecánico y las mejores prestaciones en aceleración y velocidad, la aceleración lateral e incluso la presencia próxima de otros Mini.
Más versiones
Mini Coupé Concept
Mini ha creado un biplaza deportivo para conmemorar los 50 años del lanzamiento de su primer modelo. Este concept-car se va a presentar en el Salón del Automóvil de Frankfurt, y seguro que creará gran expectación.
Se trata de un vehículo construido con materiales ligeros, una equilibrada repartición del peso en los ejes, bajo centro de gravedad y una serie de soluciones aerodinámicas que nos aseguran una conducción radicalmente deportiva.
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