Diésel con pedigrí deportivo
04/06/2009 - Prueba
La remodelación de la familia Mini acometida hace algo más de un año comportó la sustitución del Mini One Diésel por el Mini Cooper Diésel, que pasó a tener un motor de origen Toyota (de 75 CV primero y 88 CV después) al actual de 110 CV y origen PSA. Optimizado y reajustado para el Mini por los ingenieros de la firma propiedad de BMW, el Cooper D ha demostrado ser un brioso y compacto deportivo de gasóleo caracterizado por su original propuesta estética y por su buen rendimiento mecánico y energético. Este Mini es el más eficiente y económico de todos los tiempos gracias al registro de consumo medio homologado –4,4 litros a los 100 km– para este modelo (5,0 en el automático), lo que supone una reducción del 10% respecto al anterior Mini D pese a los 22 CV extras de potencia. La connotación deportiva del apellido Cooper es, pues, merecida en esta variante, que dotada de cambio de marchas automático con pulsadores en el volante ofrece también grandes sensaciones de conducción.
Texto y Fotos: Narcís Reixach
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