"El Motor" 21/01/2011 - Prueba
Se podría debatir largamente sobre su estilo y su estética. Más de uno, y de dos, discutirían interminablemente sobre si esta “interpretación” del 300 SL de los años 50 “da la talla” respecto al original y, probablemente, cada uno de los contertulios tendría argumentos suficientes para defender su posición frente al otro. Sin embargo, pensamos que ninguna persona cuestionará ni tendrá diferente opinión que otra cuando se hable de su motor. No creemos que nadie “discuta” sobre este tema.
Y es que el SLS AMG es, ante todo, motor. Sus 571 CV y la forma que los entrega son determinantes para atrevernos a denominarlo así. Sí, sabemos que hay otros coches más potentes pero, la sensación que transmite este Mercedes es bestial. Parece que toda la técnica de que dispone, el trabajo realizado en el chasis, o todos los demás argumentos de calidad que rodean al SLS, se queden mudos cuando se oye el espectacular sonido de su propulsor y, sobre todo, cuando se siente cómo se avanza bajo el empuje de su V8 atmosférico.
Texto: Luis Miguel Reyes
Fotos: Eloy García
Agradecemos la colaboración del circuito de Parcmotor de Castellolí (Barcelona) para la elaboración de esta prueba.