El coche más seguro
23/06/2009
Casi 70 años lleva Mercedes abanderando el trabajo en el desarrollo de nuevas tecnologías que mejoren la seguridad en los automóviles. En 1974 presentaba un prototipo en el que mostraba los últimos avances de la época en dicha materia. Ahora vuelve a hacer alarde de su incesante inversión en seguridad a través del Mercedes ESF, un coche concepto con más de una docena de innovaciones tecnológicas en el que las ideas han tomado forma de realidad. Muchas de ellas, si no todas, pasarán a integrarse en el equipamiento de los coches de producción de la marca en un futuro, de los que, sin duda, uno de los primeros beneficiados será el Clase S.
Texto: Cristina Mallenco
De relevancia
Destacamos: Un “codazo en las costillas” que puede evitar lesiones
Entre el conjunto de innovaciones tecnológicas que incorpora el Mercedes ESF está lo que la marca denomina Pre Safe Pulse, un sistema al que también se refiere coloquialmente como “codazo en las costillas” en alusión a su forma de actuar. Y es que este dispositivo integrado en el lateral exterior de los asientos delanteros se encarga de presionar a sus ocupantes hacia el interior del vehículo si detecta un inminente impacto lateral. Según Mercedes es capaz de deslizarlos hasta cinco centímetros, algo que consigue al “disparar” las cámaras de aire que lo componen, pero al contrario que ocurre con los airbag no necesita sustituirse después de haberse activado.
El aire es uno de los elementos clave en las tecnologías que se aplican al Mercedes ESF. También está presente en la que quizá sea la novedad más llamativa. Se trata de unas estructuras de metal acopladas en los laterales del vehículo que se inflarían en caso de colisión para proporcionar mayor protección al habitáculo. Otro de los recursos al servicio de la seguridad que equipa el ESF y que no podría actuar sin aire es el Braking Bag o bolsa de frenado si se traduce literalmente al español. Va situada a la altura del eje delantero justo por debajo del motor y su función es la de ayudar a los frenos en la deceleración. Tampoco hay que olvidar el airbag de cinturón. Asimismo, este laboratorio tecnológico con ruedas, incluye un sistema de comunicación automático e interactivo con otros vehículos que sirve, por ejemplo, para avisar a los coches cercanos que también van circulando sobre posibles obstáculos en la calzada, atascos o malas condiciones climatológicas, entre otros. Y para que los laterales resulten especialmente visibles por la noche se ha previsto unas bandas reflectantes que por el día pasan desapercibidas.
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