Dinamismo más sostenible
02/07/2009 - Primer contacto
Mazda sigue completando nuevas etapas en su estrategia llamada “Zoom-Zoom sostenible”. Con el lanzamiento, a partir de la mitad de este mes de julio, del nuevo Mazda3 2.0 l. DISI con un sistema de corte de ralentí altamente eficiente, denominado “i-Stop”, el fabricante japonés da un paso más en esa dirección y logra reducir consumos y emisiones empleando tecnología pionera. Este innovador sistema, unido a la inyección directa de gasolina del nuevo Mazda3, ofrece una eficaz combinación de diversión al volante y respeto por el medio ambiente. El secreto se basa en un exclusivo sistema que utiliza energía de combustión para volver a arrancar el motor rápidamente con sólo una pequeña ayuda del motor de arranque y sin consumir combustible en exceso.
Para conseguir esto, la posición de los cilindros y el cigüeñal, la apertura de válvula y la inyección directa de gasolina se sincronizan con precisión. La aportación del motor eléctrico únicamente se requiere durante la primera fase del arranque. La ignición inicial, combinada con un impulso al cigüeñal, arranca el motor de una forma extremadamente suave y con gran eficiencia de combustible, además de hacerlo en la mitad de tiempo que los sistemas convencionales de corte de ralentí. Combinado con el motor de inyección directa de gasolina, la optimización aerodinámica del exterior y otras medidas adoptadas para la ocasión, el nuevo sistema i-Stop logra reducir el consumo de combustible del nuevo Mazda3 2.0 l. DISI en un 14% en ciclo combinado, en comparación con el Mazda3 de primera generación con motor convencional 2.0 gasolina. Las previsiones de ventas de la marca para esta versión se sitúan en el 10% del total de Mazda3 que se comercialicen en España, mientras que por carrocerías, el 80% de ellos corresponderán a la versión de 5 puertas y el 20% restante a la carrocería SportSedán.
PVP
Mazda3 2.0 l. DISI 151 CV i-stop Luxury 21.770 €
Mazda3 2.0 l. DISI 151 CV i-stop Sportive 23.270 €
*Carrocería SportSedán: +500 euros
Texto: Narcís Reixach