Que el ritmo no pare
14/04/2009 - Prueba
Rápido hasta la exhalación, adictivo hasta la extenuación, elegante e intrépido a su paso… así es el Gran Turismo de Maserati, un deportivo que no deja indiferente a nadie, incluso a aquellos neófitos para los que el automóvil sólo es un medio de locomoción.
Cuando tienes el privilegio de testear deportivos artesanales que han sido diseñados para el disfrute de los más adinerados bolsillos es cuando te das cuenta lo afortunado que eres al poder saborear por unos momentos las mieles del éxito. Claro que debemos de dejar a un lado las emociones, por difícil que sea la tarea y analizar concienzudamente la máquina ante la que nos encontramos para valorar sus virtudes y defectos. En este caso la versión S del Gran Turismo, cuyo motor V8 arroja 440 CV – 35 CV más que el Gran Turismo – para empujar este “angelito” de manera descomunal, cuyo chasis ha sido concienzudamente elaborado para aguantar tal caballería.
Texto: Bienvenido Alcántara/Fotos: Álvaro Jiménez