Cuando el lujo no lo es todo
19/12/2008 - Comparativa
No sólo las berlinas de representación germanas son las mejores para disfrutar de los placeres para aquellos que la vida los trata muy bien. Jaguar y Lexus son dos buenos ejemplos de buena compañía en auténticas “suites rodantes” donde conductor y pasajeros son agasajados con todo tipo de detalles. Si el modelo británico elude a su propulsor V8 de 400 caballos para lograr unas prestaciones de auténtico deportivo en este auténtico “dandy” británico, la vanguardia nipona queda del lado del Lexus a cargo del híbrido más potente y rápido del mundo, cuyos dos motores aúnan 445 caballos. Un deslumbrante enfrentamiento donde deportividad y ecología se baten el cobre en un interesante duelo
El segmento de las berlinas de prestigio atraviesa un momento complicado dada la incertidumbre económica por el que atraviesa el sector automovilístico y donde el constante crecimiento de los todocaminos recreacionales más conocidos por SUV suponen una amenazante alternativa. Por ello las marcas agudizan su ingenio en la búsqueda de propuestas que engorden sus exiguas ventas, que reportan grandes beneficios.
Cada cual dentro del segmento “Premium” marca su tendencia a la hora de desenvolverse en el sugestivo universo de las distinguidas berlinas de “altos vuelos”. Desarrollado por la división deportiva de Jaguar, el XJR es la máxima expresión de la exquisitez británica muestra una actitud dinámica y de fuerte carácter bajo sus bellas y moldeadas formas y le dota de un buen equipamiento tecnológico como para dar rienda suelta a su brutal empuje.
Y ya que estamos en el terreno tecnológico qué mejor ejemplo que el Lexus 600h. Se trata de la única berlina de representación con motorización híbrida del mercado, que combina un V8 térmico con un motor eléctrico en perfecta sintonía para reducir al máximo el consumo y las emisiones contaminantes. Tampoco se ha olvidado el grado de sofisticación que demanda un segmento como este, dotándole de tal calidad y refinamiento que nada tiene que envidiar ni a su rival, el impecable XJ.
Texto: Bienvenido Alcántara / Fotos: Álvaro Jiménez