Efectivo restyling 21/04/2011 - Prueba
Aún recuerdo la primera presentación internacional del Freelander 2, hace ya unos años, en Marruecos. Land Rover demostró que puso toda la carne en el asador para crear un todocamino de referencia, no una simple evolución del modelo precedente.
El estudio de diseño, la tecnología introducida, los materiales y sobretodo, el ADN Land Rover, marcaron una enorme diferencia con el Freelander de primera generación. En su momento afirmamos que, efectivamente, era un coche a tener muy en cuenta.
Después de una intensiva prueba dinámica en off-road (dunas incluidas) y todo tipo de carreteras, el Freelander 2 demostró ser uno de los mejores todocamino para salir al campo, y un gran vehículo para circular por asfalto.
Han pasado ya algunos años y tocaba una actualización. Sobre la misma base, la firma británica ha decidido ahora renovar sutilmente el exterior y el interior y montar motores más eficientes (la normativa y la concienciación social obligan). Se ha hecho un restyling típico: pequeños retoques estéticos y mecánicos sobre algo que ya funciona.
Nos hemos vuelto a poner al volante de este “Mini Range”, y estas son las sensaciones que nos ha transmitido.
PVP:
LAND ROVER Freelander 2 Td4 2.2 SE Stop/Start 37.330 €
Precio versión probada con extras 41.202 €
Texto: Jaume Gustems
Fotos: Eloy García