El nuevo Rio tan sólo conserva de la anterior generación su nombre, una denominación que los responsables de la marca han decidido mantener por la buena aceptación en el mercado y su fácil pronunciación en todos los idiomas.
Esta nueva generación presenta ahora una estilo más desenfadado en sus formas y cercano al público más joven, al que pretende conquistar presentando como argumentos una línea más dinámica, mecánicas más potentes, una mayor amplitud interior y equipamiento y, por encima de todo, un precio tentador.
La nueva gama Rio está compuesta por 20 Variantes, que surgen de la combinación de dos carrocerías, de dos y tres volúmenes, con los tres motores disponibles (dos gasolina y uno diesel) y los dos niveles de terminación (EX1 y EX2).
Dos carrocerías a elegir
La utilización de una nueva plataforma ha llevado a un replanteamiento de sus dimensiones, que en el caso de la versión de cinco puertas se reposiciona en el mercado entrando claramente a rivalizar con utilitarios europeos de la talla del Seat Ibiza, el Peugeot 206+ o el Ford Fiesta. En este sentido, la carrocería de dos volúmenes ve rebajada su longitud en 25 centímetros hasta alcanzar los 3, 99 metros, aumentada su altura en 5 centímetros (1,47 metros) y su anchura en 1,5 centímetros (1,69 metros), además de incrementada su batalla en 9 centímetros (2,49 metros). Todo ello se traduce en un habitáculo mucho más amplio donde las cotas de anchura y altura resultan suficientes para que dos adultos viajen con comodidad en las plazas traseras, mientras que el espacio para las piernas, sin ser más generoso, permite nuestro acomodo.
El maletero de 270 litros presenta una capacidad de carga más que correcta, que puede verse incrementada hasta los 1.145 litros si abatimos el respaldo trasero. Para agradable sorpresa del futuro cliente, la rueda de repuesto va colocada bajo el piso es del mismo tamaño que la del resto. Para los que necesiten de un volumen “extra de carga”, Kia ofrece la Variante de cuatro plazas, 25 centímetros más larga hasta alcanzar los 4,24 metros y que presenta un maletero de 390 litros. Sin embargo, éste carece de portón, lo que resta practicidad al conjunto.
En su interior ambas carrocerías presentan un habitáculo muy actual. Los materiales plásticos ofrecen un acabado bastante razonable y sencillo, con un buen ajuste. La terminación emplea materiales poco usuales en este tipo de vehículos, como el tapizado de parte de los paneles de las puertas o los espejos con tapa en los parasoles.
La instrumentación es completa. Así, presenta además del velocímetro y tacómetro, los correspondientes indicadores analógicos que hacen referencia al nivel de combustible y temperatura del agua. Las unidades dotadas de ordenador de a bordo muestran en una pequeña pantalla digital la información correspondiente, el consumo medio de combustible, la autonomía, la velocidad media y la distancia recorrida.
La practicidad interior del Rio queda refrendada por la cantidad de huecos portaobjetos destinados a ubicar las tarjetas de parking, las llaves o el móvil, hasta los correspondientes botes de refresco o botellas de agua.
Gratas impresiones
La gama de motores comienza con el 1.4 de 97 caballos, que viene a ser el acceso a la gama, y le sigue en un escalón más Alto un 1.6 de distribución variable continua de 112 caballos. La gama se completa con el 1.5 CRDi, que ahora cuenta con 110 caballos de potencia, gracias a la dotación de un turbocompresor de geometría variable.
Lo más característico de estos motores tetracilíndricos con distribución de doble árbol de levas en culata es que, a igualdad de cilindrada, son los más potentes del segmento.
Pudimos Probar el 1.4 de gasolina y el 1.5 CRDi de 110 caballos. Del primero podemos destacar que ofrece una agradable utilización, recupera de manera más que correcta y logra mantener sin problemas velocidades de crucero en torno a 150 km/h. Como únicos “peros” podríamos resaltar los ruidos que transmite al habitáculo cuando estiramos la mecánica y el cambio manual de cinco velocidades, que pese a contar con unos desarrollos bien seleccionados, no ofrece un tacto agradable en la inserción de las marchas, teniendo que marcar en demasía el paso de tercera a segunda velocidad.
Respecto al diesel, se muestra más silencioso que el gasolina, ya que no se filtran ruidos al habitáculo ni cuando el motor está al ralentí. Esta mecánica ofrece una utilización más agradable que la gasolina si cabe, con unas recuperaciones dignas de mención. Todo ello le lleva a mostrarse más solvente que el 1.4 de gasolina, aparte de contar con un consumo contenido: en torno a los 7,0 litros (7,1 litros) de media tras circular por carreteras secundarias, ciudad y autovía.
Comodidad ante todo
El nuevo Rio estrena también un nuevo bastidor con suspensión delantera de tipo McPherson y una trasera de ruedas tiradas, unidas por un eje torsional. Esta arquitectura se ha apoyado en muelles helicoidales y barras estabilizadoras en ambos trenes. Sobre el asfalto esto se traduce en una suspensión que prioriza la comodidad, absorbiendo con facilidad las irregularidades que presenta el pavimento. Sin embargo, cuando el firme de la calzada se encuentra muy deteriorado se transmiten ciertas oscilaciones en el interior a modo de rebotes, que en ningún caso resta comodidad a los pasajeros.
En ninguno de los dos casos pudimos Probar el control de estabilidad, ya que este elemento sólo se encuentra disponible con la mecánica de 1.6 litros.
En cuanto a la gama de precios, el Rio cinco puertas 1.4 comienza con 11.350 euros, a los que habría que sumar los 960 euros equivalentes al aire acondicionado. Y si preferimos el sedán, aumentaríamos la cantidad inicial en 100 euros.
Las mencionadas versiones básicas se encuentran adheridas al equipamiento más básico EX1, que incluye de serie ABS con EBD, retrovisores eléctricos, los elevalunas delanteros y traseros, cierre con mando a distancia, alarma y airbags frontales, laterales y de cortina. Mientras, el acabado más completo, denominado EX2, suma al anterior el climatizador automático, volante y pomo realizados en cuero, ordenador de a bordo, pedalier de aluminio, antinieblas delanteros, llantas de neumáticos 195/55 R15 y reposacabezas delanteros activos. El precio de este equipamiento es de 14.000 euros en la versión 1.6 gasolina.
Respecto a las versiones diesel, los precios oscilan entre los 12.950 euros del Rio 5 puertas con el acabado EX1 y los 15.450 euros del cuatro puertas con el acabado EX2.