El motor Hemi en Estados Unidos es una seña de identidad tan propia como puede ser en España un motor diesel Perkins en un Seat 1500. Por ello, al presentarse un Jeep, otro símbolo genuinamente americano, la pregunta que puede surgir a los automovilistas del otro lado del charco es si monta un motor Hemi. La respuesta, aunque en principio puede parecer afirmativa, en realidad es no: No lleva un Hemi, sino dos, por lo que consigue anunciar unas cifras espectaculares, 670 CV y un par de 1.023 Nm. Cada propulsor cuenta con ocho cilindros en V y ofrece 335 caballos y están colocados uno a cada extremo del coche. Por medio de un sistema de distribución de par colocado en el diferencial central, la potencia se distribuye a cada uno de los ejes, que además son independientes y permiten girar las cuatro ruedas, lo que le ofrece un radio de giro casi nulo, ya que puede rotar sobre sí mismo. Cuenta con dos modos de cambiar de dirección. Uno tradicional, que gira las cuatro ruedas de manera convencional para mejorar la capacidad de giro, y otra, especialmente útil para la práctica de conducción off road, que hace rotar las cuatro ruedas hacia el mismo sitio, permitiendo movimientos laterales sin necesidad de cambiar la dirección de la carrocería.
Empuje variable Además, puede ser propulsado por 4, 8, 12 ó 16 cilindros en función de los requerimientos de potencia, por lo que la capacidad para sortear obstáculos que otros TT ni siquiera se plantearían es completamente real. Sin embargo, en carretera también puede hacer palidecer a más de un deportivo, ya que su capacidad de tracción y la potencia de sus dos motores lo catapultan de 0 a 100 Km/h en menos de cinco segundos.
El Hurricane mide sólo 3,85 metros de largo, aunque tiene 2,02 metros de ancho y 1,72 de
Alto. Además incorpora unas imponentes ruedas de 315/70 montadas sobre una llanta de 20 pulgadas.
Por ahora no se plantea la posibilidad de fabricarlo en serie, ya que se trata de un mero ejercicio de diseño.