Bendita envidia 10/10/2011 - Prueba
El Infiniti FX 30d S es uno de esos coches poco recomendables para los que en sus rasgos de carácter predomina la timidez. A sus mandos te sientes foco de todos los ojos, ojos que la mayoría de las veces no hacen nada por ocultar que detrás de ellos se perciba una cierta envidia.
El fabricante japonés completa su gama FX con la variante diesel. Versión que exteriormente no se diferencia de las ya conocidas con motor de gasolina de 3,7 y 5 litros. No reza lo mismo a la hora de hablar de prestaciones y consumos. El FX 30d alcanza una velocidad máxima de 212 km/h y un 0 a 100 declarado de 8,3 segundos. Lejos de los 233/250 km/h de velocidad máxima y 6,8 y 5,8 segundos del 0 a 100, respectivamente, de sus hermanos de gasolina. Ahora, que el FX 30d en donde se toma cumplida venganza es en las cifras de consumo y autonomía. Con sus 9 litros de media, contra 12 y 13 de sus hermanos de gama, y los 90 litros de su depósito su rango de acción puede alcanzar 1.000 km.
La gama Infiniti FX con motorización diesel tiene un precio de partida de 63.500 euros que corresponde al FX 30d GT. Mientras que el acabado más caro, FX30d S Premium, alcanza los 71.690 €. Modelo que al ya rico equipamiento de serie añade, entre otras cosas, control de velocidad de crucero inteligente, sistema de aviso de abandono involuntario de carril, cámaras de visión periférica, reconocimiento de voz para los sistemas de navegación, equipo Bose con 11 altavoces, etc.
Texto: Jose Mª Torres-Acero / Fotos: Alvaro Jiménez