Atrevido y anti convencional 19/04/2012 - Prueba
No es el primer modelo que cuenta con una "tercera puerta". Antes del Veloster, esta solución fue adoptada por el Mazda RX-8 de motor rotativo –un coche bastante "único"– y más recientemente por el MINI Clubman, un modelo no menos peculiar y "distinto" a todos los demás. En estos dos casos, la apertura era en el sentido inverso a las delanteras y el tamaño, mucho menor, mientras que en el caso del Veloster se articula del mismo modo que las otras dos y las medidas son más parecidas.
Visito lo visto, es un recurso conocido aunque muy poco habitual reservado a coches con una personalidad muy marcada y que reflejan una voluntad de diferenciación acentuada. Sin duda, su peculiar configuración es lo que más destaca a primera vista junto con su imaginativo diseño exterior y sus formas redondeadas y rotundas.
Otros rasgos característicos de este modelo, que rebosa atrevimiento y originalidad, son un equipamiento bastante completo y una conducción deportiva y dinámica que proporciona un buen grado de diversión al volante por un precio razonable en las versiones básicas, aunque la fórmula presenta un desequilibrio en lo referido al motor. Los 140 CV de su motor 1.6 de gasolina se antojan claramente insuficientes para lo que el chasis puede "tolerar" y para proporcionar las reacciones esperadas de un cupé deportivo con semejante línea exterior.
Texto: Narcís Reixach
Fotos: Eloy García
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