La llegada del nuevo Hyundai I30 marca una nueva era para la marca, que será representada por el cambio en la nomenclatura de sus vehículos. A partir de este modelo, todos los vehículos del fabricante coreano que aparecerán en El Futuro pasarán a denominarse “i”, seguido por un número que se relacionará directamente con la categoría a la que corresponda.
Para este arranque se ha buscado un modelo realmente importante en la gama, puesto que se trata del retorno de la misma al competidísimo segmento C, en el que nunca Hyundai había tenido presencia, dado que las medidas del Accent lo posicionaban en la parte baja del segmento.
De ahí que el esfuerzo no se haya restringido a motivos estéticos o de equipamiento. Se trataba de crear una auténtico producto de primer nivel, por lo que se ha trabajado sin descanso hasta crear un coche completo, en el que tanto propulsores, como transmisiones, esquemas de suspensiones, diseño del bastidor y elementos de seguridad alcanzan un equilibrio que permite al I30 convertirse en un automóvil competitivo dentro de su segmento: un vehículo oriental con un diseño alemán, recordando la parte trasera al Serie1 de BMW.
Se ofrece con nada menos que hasta seis motores diferentes, tres en versiones de gasolina y tres diesel.
Los precios van desde los 15.000 euros de la versión base hasta los 23.000 euros del modelo 2.0 CRDI con el acabado Premium.
Texto: Narcís Reixach
Sumario de i30: Un coreano con diseño alemán: