Eterna juventud 03/01/2011 - Prueba
A pesar de ser uno de los SUV más veteranos del segmento medio, el de mayor crecimiento, las remodelaciones recibidas a lo largo de su vida comercial le han mantenido siempre en destacada posición del ranking de ventas sabiendo no solo adaptarse a los tiempos, también aguantar estoicamente el envite de rivales “más jóvenes”. Como el tantas veces líder de su segmento, Nissan Qashqai.
Viéndolo en nuestros días cuesta creer que el CR-V de 2010 no se trate de una absoluta novedad sino de una actualización de la tercera generación que se puso a la venta en 2006. El secreto de su eterna juventud radica en que la marca japonesa siempre ha sabido adelantarse al futuro introduciendo tecnología de vanguardia.
Aparte de retoques estéticos, que afectan a capó, paragolpes, llantas y guarnecidos, la última evolución del CR-V acopla un nuevo motor diesel 2.2 de 150 CV al que se puede asociar una caja de cambios automática de cinco relaciones.
El Honda CR-V 2.2 i-DTEC Automático Innova es el más alto de toda la gama y tiene un precio de 42.500 euros.
Texto: Cristina Mallenco / Fotos: Alvaro Jiménez