Familiar encubierto 31/12/2010 - Prueba
El S-Max es un monovolumen de los grandes, pero no uno cualquiera pues muestra sin tapujos una clara inclinación deportiva. Esto es algo que lo diferencia, por ejemplo, del Ford Galaxy, Kia Carnival, Renault Grand Espace y otros modelos próximos en tamaño. Y es que el Ford S-Max Titanium S persigue el dinamismo no solo a través de sus trazos sino también a través de su equipamiento y, por su puesto, de su comportamiento.
El Ford S-Max con acabado Titanium S y el cambio automático de doble embrague Powershift tiene un precio de 39.450 euros sin contar opciones.
Texto: Cristina Mallenco / Fotos: Alvaro Jiménez