Conducción doblemente agradable
28/05/2009 - Prueba
Por medidas y por precio, el segmento de las berlinas pequeñas tiene cada vez un margen más escaso para diferenciarse de los compactos o de las berlinas medias. El aumento paulatino experimentado en equipamiento, confort, calidad y habitabilidad de los primeros y la constante mejora del comportamiento, la eficiencia y el diseño de las segundas deja muy poco “espacio” en el mercado para los sedanes o los tres volúmenes derivados de otros modelos.
Es el caso del Focus Sedán, por ejemplo, el cuatro puertas de tamaño medio de Ford. Sin embargo, en el caso particular de esta versión, sus argumentos son bastante mejores de lo que pueden ofrecer otras marcas y modelos en esta categoría. Este Focus 4 puertas, al estar dotado de un agradable y equilibrado motor diésel de 136 CV asociado a un cambio Powershift, la caja de dos embragues de Ford, ofrece una eficacia dinámica y un confort de marcha notables combinados con una excelente eficiencia energética y un espacioso maletero.
Esta carrocería es, ciertamente, una elección poco frecuente para particulares, con más ventajas a priori para empresas, flotas o alquiladoras aunque la incorporación de este cambio dinamiza el resultado final hasta crear un producto muy válido en el caso de tener que realizar con frecuencia recorridos largos o urbanos y afrontar cifras de kilometraje muy elevadas al cabo del año.
Texto y fotos: Narcís Reixach
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