Sin tregua
18/09/2009 - Prueba
Imagínate una carretera serpenteante, curva, contracurva, escuadra izquierda, falso peralte,… donde la adrenalina se dispara a raudales y el genio del motor te deja pegado al asiento, o mejor dicho bacquet. Esto es lo que se vive a bordo del Ford Focus RS una máquina de devorar el asfalto, que sólo su propia sombra será tu mayor rival ¡Acompáñanos y disfruta, que vamos a despegar!
Tras seis años de impaciente espera, Ford nos vuelve a deleitar con un endiablado producto como es la versión Racing Sport de su mítico Focus, sucesor del RS200 que viera la luz en 2003 y cuyo primogénito destacaba por la facilidad para cambiar de carril a golpe de gas. Un carácter que la marca del óvalo ha perfeccionado y domado por un efectivísimo diferencial autoblocante.
Texto: Bienvenido Alcántara/Fotos: Álvaro Jiménez