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Continuando la estela que hace 50 años contribuyó a motorizar Italia, el 500 llega a España con intención de conquistar los corazones más nostálgicos sin renunciar a la practicidad de uso que ofrece un utilitario. Argumentos no le faltan a este evocador vehículo de tiempos pasados, pues al original diseño de este pequeño ciudadano de tres metros y medio, adaptado a los tiempos actuales en materia mecánica y seguridad se suma una buena puesta a punto del bastidor, que crea adicción a media que la carretera se estrecha. Para colmo despierta admiración a su paso.
La proliferación de “remakes” que en tiempos pasados llevaron la enseña de mitos, ya que ayudaron al crecimiento del tejido industrial en sus respectivos países, se ha convertido en objetivo primordial para gran parte de los fabricantes. Primero fue el New Beetle de Volkswagen en rememorar aquel mítico “escarabajo”, más tarde le llegaría el turno al Pt Cuiser de Chrysler que nos retrotraía a la época de los “hot roads”, mientras BMW desempolvaba del baúl de los recuerdos la peculiar actualización del Mini. Ahora le toca el turno a Fiat, quien saca a relucir su vertiente más nostálgica con el 500, toda una leyenda rodante que viene dispuesta a calar hondo entre la sociedad, como el Seiscientos los hiciera en su día, ya que su homólogo el precursor Fiat 500 apenas llegó a España. La marca italiana se ha puesto manos a la obra y dirige esta obra rodante a una joven clientela que ven el automóvil como un sentimiento más emocional y que responde a los mismos gustos y criterios que aquella juventud de los años cincuenta. En definitiva, aquellos que demandaban un vehículo pequeño para moverse por las grandes urbes, espacioso y con el suficiente motor para desenvolverse con soltura tanto en ciudad como fuera de ella.
En el caso de Fiat el acierto ha sido pleno, pues no sólo ha dado con el lado nostálgico de muchos compradores sino que ha sabido cautivar el interés de otros movidos por el diseño y la practicidad de uso. Prueba de su éxito cosechado hasta ahora es tan evidente, que las 500 unidades destinadas al mercado español para este año y que se vendieron a través de internet, tan sólo bastaron 9 horas de las 500 disponibles para que se agotara el cupo. Además su éxito comercial ha sido sonado en los principales mercados europeos: Italia, Francia y Alemania. Para colmo, su reconocimiento ha sido tal que recientemente ha sido denominado “Coche del Año en Europa”, todo un comienzo de lo más esperanzador, para un vehículo comprometido con una historia que cumple su cincuenta aniversario.
Texto: Bienvenido Alcántara/Fotos: Víctor M. Gascón
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