Mondial 3.2 quattrovalvole

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Ferrari Mondial 3.2 quattrovalvole (1988)
¡Fascinante!

Cuando hablamos de Ferrari, hablamos de Carisma, de pasión entre los aficionados. En este caso nos trasladamos a los años 80, a un coche tan innovador como atractivo, de larga vida, que estuvo en el mercado desde 1980 hasta 1993


El modelo que nos atañe, el Mondial –nombre que heredaría de los Ferrari de carreras de los años 50- en su tercera versión 3.2, venía a acallar las críticas llegadas de Europa, referidas a las escasas prestaciones de la mecánica de la versión originaria, el Mondial 8 de 214 caballos, un coche que a pesar de no ser muy aceptado en el Viejo Continente, tuvo gran éxito en Norteamérica.
Para entender el lanzamiento de este deportivo hay que remontarse a 1980. Entonces nacía el Mondial 8, un 2+2 de líneas cuadradas, que sustituyó en la casa de “il cavallino rampante” al 308 GT4. Esta primitiva versión nunca fue reconocida por la clientela ferrarista, que le achacó la falta de la impronta Ferrari en su mecánica. Eran...., por así decirlo, demasiado cómodos, demasiado tranquilos para una marca en las que las prestaciones son piedra angular en su tarjeta de visita.
Sin embargo, aquellos años 80, que pasaban por difíciles desde el punto de vista comercial en Europa, también afectarían a la casa de Maranello. De hecho, este modelo se mantendría en parte gracias a la buena aceptación que tuvo este modelo en Norteamérica.

Cuatro evoluciones mecánicas
La longeva vida del Mondial dio lugar a cuatro evoluciones mecánicas. En un principio, la original era un ocho cilindros en V y tres litros, dotado de dos válvulas por cilindro, que se mostraba pobre en caballos: 214 CV.  Este aspecto, como señalamos, fue criticado por muchos de los puristas de la marca, al mostrarse más lento que el modelo al que sustituía el 308 GT4. Esta disminución en las prestaciones se debía a que pesaba unos 200 kg menos que este modelo, así como a la búsqueda por parte de todos los fabricantes de obtener consumos más reducidos, una vez que estallara la crisis petrolera a partir de los años 70. En este sentido, el descenso frente al surtidor se plasmaba en una reducción media en los consumos de un 20 por ciento en los diferentes modelos.
Los clientes de Ferrari querían prestaciones por encima de todo, en pos de la comodidad. Por todo ello, a mediados de 1982 el motor del Mondial se convertiría en un cuatro válvulas por cilindro (Quattro-valvole) que mantenía la configuración V8 y la cilindrada originaria de 2.926 cc. Eso sí, la potencia se incrementaría desde los 214 CV a 6.600 rpm hasta alcanzar los 240 CV a 7.000 rpm.
Con esta nueva versión también cambiaba la manera en que se suministraba dicha potencia. Si el Mondial 8 resultaba pobre en bajos regímenes del motor aunque potente en Altos, ahora la entrega se aumentaba de manera vertiginosa hasta el corte de inyección. Con este Mondial Quattrovalvole las ventas de la casa de Maranello comenzarían a remontar.
Tras la originaria versión coupé, en 1985 se presentaría la versión Cabriolet del Mondial, que introdujo un nuevo emplazamiento del motor, al pasar de posterior y transversal a central transversal.
Precisamente, esta configuración es la que hemos analizado aquí. El coche en cuestión contaba con motor en posición central para un mejor reparto entre masas y mantenía la configuración de la mecánica en V8 a 90 grados, aunque incrementaba la cilindrada, pasando de  3.0 a 3.2 litros (3.185 cc). También contaba con 30 caballos más, de 240 a 270.

La versión T
Cuatro años más tarde, se presentaría en 1989 la última versión de esta familia, con reminiscencias de las raíces de la Fórmula Uno. Se trataba del Mondial T, cuyo motor pasaba a 3.4 litros de capacidad, 220 c.c. más que su predecesor. Asimismo, la potencia llegaría a alcanzar los 300 CV a 7.200 rpm, en una versión que modificaría tanto la arquitectura del motor (longitudinal) como otros  elementos mecánicos y estéticos: faros escamoteables, que pasaban a ser rectangulares en lugar de cuadrados, y los tiradores de las puertas, que en lugar de ser Cromados eran ahora del mismo color de la carrocería.

El innovador diseño de Pininfarina
El modelo que nos ocupa en esta prueba portaba una carrocería obra de Pininfarina, de líneas cuadradas y perfiladas con estructura de tubos de acero.
El carrocero turinés tuvo que replantearse el concepto de coche deportivo, generalmente caracterizado por una largo morro y una cola breve, para convertir el Mondial en todo lo contrario, es decir, un corto capó e inclinado que parece ser la continuación del parabrisas, mientras la zaga se muestra larga y recortada como parte tradicional en los Ferrari.
Ello otorga a este vehículo un perfil imponente, acentuado por la tomas de aire para la refrigeración del aire acondicionado, que se encuentran situadas bajo los cristales traseros.
Todo el conjunto estaba aderezado con los dobles redondos escamoteados bajo el capó, las llantas de cinco brazos y los cuatro tubos de escape bajo el paragolpes trasero.
Sin duda éste fue un coche innovador desde su concepción para Ferrari. Porta motor central, debido a que las dimensiones del motor le impiden tener espacio suficiente para una configuración longitudinal y un habitáculo establecido para cuatro personas.
En realidad, es un 2+2, cuyas plazas traseras están más indicadas para que los pasajeros sean niños. Quien se sienta detrás goza de un cómodo asiento, aunque un escaso espacio para las piernas. Mientras, en las plazas delanteras, el conductor tiene que realizar alguna que otra contorsión para acceder a un habitáculo donde disponemos de un puesto de conducción muy ergonómico.



El atractivo interior

Pese a estos «incómodos detalles», el Ferrari Mondial lucía un habitáculo bien rematado con un diseño del interior, tanto del salpicadero como de los asientos, digno de elogio.
En el caso de los asientos éstos estaban realizados en piel Connolly y, además de ser de muy bella factura y estar bien rematados, sujetaban al cuerpo como un guante, aportando una eficaz sujeción lateral para el tipo de condu¬cción a que se someten este tipo de vehículos deportivos.
A todo ello se sumaba una abundante dotación de elementos serie, donde no faltaba el aire acondicionado, los elevalunas y los espejos eléctricos, por citar sólo algunos ejemplos.
En cuanto a la conducción, el Mondial 3.2 cuenta con una dirección bastante dura en el momento de realizar las distintas maniobras, aunque a medida que aumentamos la velocidad se va haciendo más suave y precisa en sus movimientos.
Los 270 CV muestran su mayor explosión a medida que pasamos los 5.000 giros del cuentavueltas hacia las 7.000 giros en los que se alcanza el corte de inyección y todo ello al más puro sonido Ferrari, dejando sentir el engranaje de cada una de las marchas.
La palanca selectora del cambio está configurada a modo de competición. La primera y la marcha atrás se engranan llevando la palanca hacia la rodilla derecha e insertándola hacia arriba en el caso de la marcha atrás o hacia abajo en el caso de la primera velocidad.
Su comportamiento en los trazados sinuosos es el propio de un deportivo,  pues se pega como una lapa al asfalto en cada una de las trazadas y, en el caso de necesitar una detención completa, los frenos, dotados de discos ventilados y servofreno, ofrecen un comportamiento sensacional y una eficaz consistencia.



Marcando época
Para resumir, diremos que el Mondial fue vehículo de gran atractivo para aquellos tiempos, del que se vendieron un total de 6.124 unidades y que marcó época en la casa de Maranello, debido a su configuración 2+2. Precisamente, ésta fue la razón por la que conectó desde su nacimiento con el mercado americano, que siempre lo consideró un bien preciado que no ha quedado desfasado con el paso de los años.
En cualquier caso y a pesar de esa novedosa configuración, el vehículo no perdió ni el carácter ni el sonido de lo que ha sido siempre un auténtico Ferrari. Podemos dar fe de ello.


Modelo:
Ferrari Mondial 3.2 quattrovalvole (1988)
Características:
Año de fabricación: 1985
Uds. fabricadas del Mondial: 6.123
Carrocería
Chásis: Tubular en acero con carrocería superpuesta de acero
Motor
Disposición: Central transversal
Diámetro x carrera: 83,0  x 73,6 mm
Nº Cilindros: Ocho en V a 90 grados
Nº válvulas por cil: 4
Cilindrada: 3.184,96 c.c.
Alimentación: Inyección mecánica Bosch K-Jetronic                            
Compresión: 9,2 a 1
Potencia máxima: 270 CV a 7.000 rpm
Transmisión
Tracción: Trasera
Caja de cambios: Manual de cinco velocidades más marchas atrás con diferencial autoblocante ZF
Embragüe: Monodisco en seco
Dirección
Tipo: De cremallera y piñón
Frenos
Delanteros y traseros: Discos ventilados con servofreno
Neumáticos
Delanteros: Michelin 240/55 VR390
Traseros: Michelin 240/55 VR390 TRX
Suspensión
Delantera: Independiente de paralelo deformable con muelle helicoidal, amortiguadores telescópicos y barra estabilizadora
Trasera: Independiente de paralelo deformable con muelle helicoidal, amortiguadores telescópicos y barra estabilizadora                                         
Dimensiones
Longitud: 4.535  mm
Anchura: 1.795 mm
Altura: 1.235 mm
Distancia entre ejes: 2.650 mm
Peso y capacidades
Peso: 1.410 kg (coupé)
Depósito de combustible: 80 litros


Texto: Bienvenido Alcántara - Fotos: Víctor M. Gascón

1 comentarios de nuestros usuarios

#1   jemi  04/11/2010 | 20:18

las tomas de aire laterales debajo de los cristales traseros,no son para el aire acondicionado. la derecha es para el radiador de aceite,y la izquierda,es para la toma del filtro de aire del motor.

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