'Transatlántico' de lujo
20/04/2009 - Novedad
Desde 1951, año en que Mercedes-Benz crea su Clase S con su modelo 220, este automóvil ha sido y es el buque insignia de la marca. En este medio siglo largo, la marca ha vendido en todo el mundo más 3,3 millones de unidades de la Clase S.
La última versión, lanzada hace ahora cuatro años, toca al final de su existencia con el anuncio por parte de la firma alemana de la llegada del nuevo Clase S 2009, que estará listo para el mes de junio. Tras más de 270.000 unidades vendidas desde la aparición de la actual generación, en otoño de 2005, la Clase S de MB tiene el honor de ser la berlina de lujo más vendida del mundo. Como le corresponde a un automóvil de semejante importancia, una vez más, la firma de la estrella vuelve a alcanzar con su nueva creación niveles desconocidos hasta la fecha en materia de seguridad, tecnología, lujo y confort. Gracias a este salto cualitativo desde la cúspide de la categoría de las berlinas de lujo directamente hacia el olimpo de la sofisticación, el Clase S 2009 vuelve afianzarse como el portaestandarte de la marca por calidad, imagen y exclusividad.
La gama de motores de la Clase S modelo año 2009 ofrece dos variantes diésel y seis gasolina con seis, ocho y doce cilindros, además de la gran primicia: el S 400 HYBRID.
La gama de propulsores de gasolina está formada por el modelo de acceso S 350/S 350 4MATIC, con su sofisticado motor V6 de 272 CV, por el de ocho cilindros del S 450/S 450 4MATIC que desarrolla una potencia de 340 CV y el del S 500/S 500 4MATIC de 388 CV. Completa la gama el doce cilindros biturbo del S 600 de 517 CV. Este propulsor lo empuja de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y le permite alcanzar 245 km/h con un consumo combinado de 14,3 l/100 km. Por arriba, la oferta se culmina con el S 63 AMG, equipado con el V8 AMG de 6,3 litros de cilindrada y 525 CV, y el V12 AMG de 612 CV que monta el S 65 AMG.
A parte de las elevadas prestaciones y el dinamismo de estas potentes mecánicas, otro de los valores de la nueva berlina de representación germana es la elevada eficiencia de las mecánicas de menor potencia y cilindrada, las cuales alcanzan una reducción de consumo de hasta un 7%. Reflejo de ello son los 7,6 litros a los 100 km (con emisiones de CO2 de 199 gramos por kilómetro y 201 gramos en su versión larga) del S 350 CDI BlueEFFICIENCY, que ofrece una potencia de 235 CV. Por su parte el motor de tres litros diésel que también equipa al modelo S 350 CDI 4MATIC y el ocho cilindros de 4.000 cc que se monta en el S 450 CDI –con una potencia de 320 CV– dejan patente que las prestaciones no siempre están reñidas con la eficiencia energética.
En el apartado de la seguridad, los niveles alcanzados en este modelo vuelven a destacar sobremanera gracias a la ayuda de diversos radares, sensores y cámaras, que elevan su nivel de “inteligencia” por encima de lo conocido hasta ahora. Así, el nuevo Clase S 2009 cuenta con dispositivos como el asistente de cambio de carril, el de limitación de velocidad, el sistema automático de estabilidad ante rachas de fuerte viento lateral, el asistente de visión nocturna, o el nuevo Attention Assist, –que forma parte del equipamiento de serie– y que evalúa continuamente más de 70 parámetros diferentes de la conducción para advertir al conductor de su estado de cansancio.
Texto: Narcís Reixach
De relevancia
Destacamos: La primera berlina híbrida Mercedes fabricada en serie
Entre las numerosas novedades y primicias que estrena la nueva berlina de representación alemana destaca el nuevo modelo híbrido S 400 HYBRID, primer vehículo de serie a nivel mundial equipado con una batería de ion–litio. Su consumo mixto es de tan solo 7,9 litros cada 100 km, y su nivel de CO2 es de 186 gr por km, por lo que se convierte en uno de los modelos con motor de gasolina más eficientes del mercado en su categoría, registrando un consumo hasta 2,2 litros inferior al del S 350 con motor convencional, ya de por sí muy moderado.
Equipa un propulsor de seis cilindros en V y 3,5 litros apoyado por otro motor eléctrico que, de hecho, es el que “da vida” al de explosión. Con sus 160 Nm, el generador de arranque pone inmediatamente al motor de combustión interna a 500 - 600 rpm. Ello no sólo resulta muy confortable, sino que además ahorra combustible y minimiza las emisiones. Lo mismo ocurre con la función de arranque y parada: el motor se desconecta por debajo de 15 km/h, por ejemplo, cuando el vehículo rueda por inercia antes de detenerse en un semáforo. Cuando éste se pone verde, puede proseguir la marcha de inmediato: al pisar el acelerador, el motor eléctrico acciona el propulsor principal prácticamente sin demora. La servodirección y el aire acondicionado siguen actuando cuando se desconecta el motor, ya que su funcionamiento es eléctrico.
Sin embargo, donde el módulo híbrido puede desplegar todo su potencial es durante la marcha o al frenar. Cada vez que el vehículo decelera, el motor eléctrico actúa como un generador, recuperando energía que a su vez se almacena en una batería ultra compacta de iones de litio alojada en el vano motor. Ésta no sólo suministra corriente a los consumidores estándar, como faros o aire acondicionado, sino que además reduce el consumo de combustible y aumenta el placer de conducción. Especialmente desarrollada para su uso en el automóvil, libera la energía acumulada en circunstancias de conducción de consumo intenso: por ejemplo, cuando el conductor solicita una máxima aceleración al S 400 HYBRID. Desde Mercedes se resume en un "efecto booster": con una potencia máxima de 20 CV, el motor eléctrico secunda al motor de seis cilindros de 279 CV durante la aceleración. Gracias al par combinado de ambos propulsores (máximo de 385 Nm), el S 400 HYBRID pasa de 0 a 100 km/h en sólo 7,2 segundos.