El “roadster” del futuro 22/08/2011 - Novedad
En coreano, Miray significa futuro, nombre que le viene como anillo al dedo a este prototipo biplaza descapotable de Chevrolet, que podrá verse en primicia europea durante el Salón de Frankfurt. Dos motores eléctricos de 15 kW y un 1.5 gasolina son los encargados de dar vida a este concept-car.
Aunque pudo verse el pasado mes de marzo en el Salón del Automóvil de Seúl, será en septiembre cuando llegue a Europa por primera vez. Este vehículo está considerado por la marca de origen estadounidense como un homenaje a su herencia de automóviles deportivos. Pretende aunar rasgos del Corvair Super Spyder del año 62 y del Monza SS del 63, entre otros, bajo un fuselaje aerodinámico inspirado en los aviones de combate actuales.
Predominio de fibra de carbono
Su frontal está presidido por una parrilla doble y los faros Led con luces diurnas. Los laterales están fabricados con plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP) y fibra de carbono. Llaman la atención los spoilers, situados en las esquinas del vehículo, cuyo objetivo es controlar la carga aerodinámica. El concept-car de Chevrolet monta unas llamativas llantas de aluminio y fibra de carbono de 20 pulgadas delante y de 21 pulgadas, detrás.
Dentro del habitáculo del Miray existe una combinación de materiales que incluye aluminio pulido, cuero natural, tela blanca y metal líquido. De igual forma, la fibra de carbono vuelve a estar presente en la carcasa que rodea el compartimento de los dos ocupantes, con lo que se logra una estructura ligera y rígida al mismo tiempo.
Retroproyección inspirada en la aviación
La información proporcionada durante la conducción, simplificada para “aligerar” visualmente al conductor, aparece retroproyectada en el panel de instrumentos. Al pulsar el botón de arranque del automóvil se eleva el conjunto de indicadores, que es retráctil y va instalado sobre la columna de dirección, y comienza a proyectar la información. El vehículo también dispone de una pantalla táctil central cuya parte inferior reposa sobre un soporte de aluminio.
En lugar de retrovisores, el Miray lleva instaladas cámaras retráctiles de visión traseras. Durante la conducción urbana, una cámara de visión delantera actúa en colaboración con el GPS con tal de superponer información de navegación y vídeo de forma simultánea.
Motricidad eléctrica y de gasolina
La fuerza que mueve al Miray proviene de un sistema de propulsión semieléctrico, que puede variar entre tracción delantera y trasera. Integra dos motores eléctricos delanteros que se alimentan mediante una batería de iones de litio de 1,6 kWh. La energía para recargarla procede de la frenada regenerativa. Asimismo, un motor de 1,5 litros y cuatro cilindros con turbocompresor ubicado tras los ocupantes aporta la fuerza necesaria para alcanzar un elevado nivel prestacional. Por su parte, una transmisión de doble embrague ayuda a rebajar las dimensiones del motor, ya que no necesita conversor de par. De esta forma, también se consigue un cambio de marcha más veloz y eficaz. De cara a optimizar consumos, el Chevrolet Miray también incorpora un sistema de arranque y parada Start-Stop.
Texto: Narcís Reixach