Larga vida al rey
11/02/2010 - Novedad
BMW acaba de actualizar su señorial SUV de lujo, el veterano y exitoso X5. Cuando se cumple una década de su lanzamiento, el iniciador de la saga X de la marca –complementada posteriormente con los BMW X3, X6 y X1– afronta una nueva actualización para hacer frente al imparable proceso de mejora de la industria automovilística. Ante el nuevo Volkswagen Touareg a punto de hacer su aparición, con el todopoderoso Porsche Cayenne –que en nuestro país estrena edición Style Edition–, o con los cada vez más sofisticados Land-Rover Range Rover y Land-Rover Range Rover Sport (de reciente comercialización en sus versiones 2010), BMW no podía quedarse de brazos cruzados. Por ello, la firma alemana ha afrontado una renovación profunda en este modelo en cuanto a tecnología mecánica se refiere, optando por mantener su diseño dentro de los parámetros estéticos habituales. Así, el nuevo BMW X5, que llegará a los concesionarios en primavera, dispone de una gama completamente nueva de motores, diversas modificaciones estilísticas e innovadores sistemas de asistencia al conductor para prolongar la trayectoria comercial de un modelo de referencia entre los todocaminos de lujo de tamaño grande.
El trabajo de desarrollo y mejora del nuevo X5 ha consistido fundamentalmente en dotarlo de un mayor nivel de deportividad y eficiencia, acentuando igualmente el carácter exclusivo de este lujoso Sports Activty Vehicle.
En este sentido, lo más destacado de la reformulación tecnológica acometida en el X5 es que todas las variantes del nuevo BMW X5 ofrecen, cada una en su correspondiente segmento de potencia, la relación más favorable posible entre prestaciones y consumo de combustible gracias a los dispositivos y sistemas del programa BMW EfficientDynamics.
Músculo mecánico
Así el escalado de potencias en el X5 queda ahora de la siguiente manera: la gama de gasolina está formada por el X5 xDrive35i, con el propulsor de seis cilindros y 306 CV, con TwinPower Turbo, High Precision Injection y Valvetronic; y por el X5 xDrive50i, cuyo motor V8 también de dotado de doble turbo e inyección directa de gasolina, rinde 407 CV con 600 Nm, situándose hasta la previsible llegada de la versión M como la variante tope de gama.
El primero alcanza los 235 km/h con una aceleración de 6,8 segundos y un consumo medio de 10,1 litros, mientras que el segundo eleva esos registros hasta los 250 km/h con un 0-100 de 5,5 segundos y un consumo de 12,5 litros.
En cuanto a las opciones de gasóleo, la firma muniquesa propone el X5 xDrive30d, que brilla por sus 245 CV con 540 Nm y su promedio de consumo, cifrado en 7,4 litros a los 100 km. Alcanza los 222 de punta y tarda 7,6 segundos en llegar a 100 km/h con salida parada. La opción superior es X5 xDrive40d, cuyo motor de aluminio de seis cilindros con BMW Twin Power Turbo e inyección directa common rail ofrece también 306 CV y un par motor de 600 Nm con unas destacables prestaciones: 232 km/h, 0-100 en 6,6 segundos y sólo 7,5 litros en ciclo mixto. Todos los motores cumplen ya la norma de gases de escape UE5.
Entre las novedades que presenta el renovado X5 destaca la presencia de serie en todas las variantes de una caja de cambios automática de ocho marchas, que se distingue por su excepcional dinamismo, un grado de eficiencia optimizado y un alto nivel de confort, contribuyendo decisivamente al aumento de las prestaciones y, a la vez, a la reducción de consumos y emisiones.
Elegancia discreta
La sobriedad en el diseño del X5 se mantiene tras el restyling acometido por los técnicos de BMW: armonía de proporciones, potente deportividad y elegante dinamismo son los rasgos que siguen caracterizando al modelo bávaro.
Los cambios se circunscriben a ligeras modificaciones en algunos componentes de la parte frontal y la zaga, como las entradas de aire de mayor tamaño en las partes laterales del frente y la mayor cantidad de superficies del mismo color de la carrocería, tanto delante como en la zaga. El carácter atlético y voluminoso del X5 se evidencia también en la nueva configuración del paragolpes posterior y con los marcos de los tubos terminales. Asimismo, los faros dobles redondos de xenón de la versión 2010 combinados con anillos de diodos luminosos siguen constituyendo un rasgo diferencial, elegante a la vez que efectivo, en la personalidad del X5. Por su parte, los pilotos posteriores en forma de L, que en su interior también son nuevos, cuentan con cuerpos de diodos luminosos, por lo que la iluminación consigue que el coche cuente con una identidad visual nocturna inconfundible.
Tecnología de vanguardia
En cuanto al interior, la nueva generación del SUV alemán cuenta con una evolución del mando selector iDrive, incluido de serie, que ofrece posibilidades adicionales para controlar de manera confortable e intuitiva todas las funciones de serie y opcionales de los sistemas de audio, navegación y telecomunicación.
Otras interesantes funcionalidades que ofrece este modelo son las relacionadas con el sistema BMW ConnectedDrive; dispositivos de asistencia al conductor y servicios destinados a optimizar el nivel de confort, seguridad y utilización de los recursos de información y entretenimiento. Además de la pantalla virtual Head-Up-Display, el sistema de adaptación automática en curvas, que, a su vez, incluye las luces giratorias para orientar el haz de luz en las curvas, el asistente de accionamiento de las luces largas, el Park Distance Control y la cámara para marcha atrás, el nuevo BMW X5 también puede estar equipado con el sistema de regulación activa de la velocidad con función Stop and Go, el sistema de advertencia de abandono de carril, el indicador de límites de velocidad y el sistema de vista lateral Side View.
Destaca igualmente la posibilidad de dotar al X5 de una tercera fila de asientos para aumentar su capacidad a siete ocupantes, gracias a una espaciosa zona posterior, que ofrece 620 litros de maletero ampliables a 1.750.
Texto: Narcís Reixach
De relevancia
Destacamos: En busca de la máxima eficacia dinámica
El sistema de tracción total inteligente BMW xDrive distribuye el momento de impulsión de manera variable entre los dos ejes, a través de un acoplamiento de discos controlado electrónicamente. Este sistema está incluido en el programa DSC de control dinámico de la estabilidad, por lo que las reacciones del sistema de tracción total son muy rápidas y de acuerdo con lo que exige cada situación. De este modo, la capacidad de tracción y el comportamiento dinámico del vehículo son superiores. Gracias a un nuevo reglaje básico más neutral, el sistema xDrive logra, más que antes, aumentar las cualidades dinámicas del vehículo. Además, el reglaje de la amortiguación y suspensión ha sido adaptado especialmente a las características más prestacionales de las versiones superiores (xDrive50i y xDrive40d). El nuevo X5 también lleva de serie la dirección Servotronic de accionamiento en función de la velocidad. Opcionalmente se pueden adquirir el sistema de dirección activa, también de nuevo reglaje, y el sistema Adaptive Drive.