Lo pudimos ver en el pasado «Paris Motor Show» y ya entonces comprobamos que Bentley se ha empleado a fondo para combinar los más refinados elementos artesanos con las tecnologías más avanzadas en el mercado de la automoción.
El Continental GT presenta un motor de seis litros, doce cilindros y doble turboalimentador, capaz de generar una potencia de salida de más de 500 caballos. Con tracción a las cuatro ruedas, gracias a un cambio automático de seis velocidades operable por medio de un interruptor basculante, alcanza una velocidad máxima superior a 290km/h y una aceleración capaz de 0 a 100km/h en menos de cinco segundos. Es el vehículo de cuatro plazas más rápido del mundo.
Estilísticamente, se han limitado las superficies Cromadas en este Bentley, por la simple razón de que las formas del vehículo son complejas. Con el fin de satisfacer sus propósitos deportivos, se han limitado a los bordes de las puertas, la solera de la puerta, los bordes del tubo de escape y la parrilla del radiador.
Sofisticado refinamiento
En diseño interior, uno de los aspectos más destacables del vehículo es la simetría de la chapa con una consola, que se eleva en el centro para luego bajar izquierda y derecha frente al pasajero y conductor. Todo ello refleja claramente el concepto internacional del diseño de las famosas alas de Bentley. Este diseño genera una simetría en ambas mitades del vehículo, con lo que el pasajero se siente como una parte imprescindible en el acto de la conducción.
La mayoría de las operaciones rutinarias que a menudo se efectúan cuando el vehículo está en marcha como, por ejemplo, los controles básicos de música y de crucero, se pueden realizar desde el volante.
Antes de que se determinase la motorización del Continental GT, se tomaron dos decisiones cruciales: primera, el Continental GT estaría dotado de un nuevo nivel de rendimiento, que lo situase entre los automóviles más rápidos del mundo; segunda, la forma de suministrar dicho rendimiento sería genuinamente Bentley.
El motor W12 resultó la opción natural de Bentley, puesto que no sólo tenía el potencial para satisfacer estos objetivos, sino que también presumía de dimensiones increíblemente compactas, necesarias para hacer realidad los requerimientos del Continental GT en cuanto a prestaciones.
Con el fin de asegurar que el conductor experimente una sensación inigualable al volante de un Bentley, los ingenieros encargados de desarrollar la motorización y el chasis han sometido la distribución del par motor sobre los ejes traseros y delanteros a numerosas pruebas. Dicho proceso de experimentación se ha llevado a cabo con el fin de dotar al Continental GT de la seguridad que aporta un sistema de tracción a las cuatro ruedas y, cuando sea conveniente, del factor de diversión correspondiente a la tracción trasera.
Las ruedas accionadas y el motor están conectados por medio de una transmisión automática de seis marchas, diseñada por ZF para Bentley, la primera de su clase que se ha instalado en un coupé de Alto rendimiento.
El sistema Tiptronic permite utilizar el automóvil como un vehículo automático convencional o como un vehículo manual aunque sin embrague. El conductor cambiará las marchas gracias a una palanca de cambios o por medio de interruptores basculantes instalados detrás del volante.
A prueba de balas
El Continental GT está provisto de un chasis digno de sibaritas y de amantes del riesgo. El resultado final será un vehículo con una suspensión muy firme, sin llegar a ser dura, una resistencia de torsión impresionante y un grado de inclinación y rendimiento que convertirán la conducción por carreteras en malas condiciones en una experiencia totalmente placentera.
Para sustentar con Eficiencia sobre el asfalto este elegante coupé se han usado muelles neumáticos (algo parecido a un fuelle introducido en un tubo metálico) en sustitución de los clásicos muelles en espiral, cada muelle provisto de su propio amortiguador totalmente ajustable de forma electrónica. La diferencia entre los dos tipos de muelles es que la presión que se ejerce sobre un muelle neumático es uniforme, mientras que los muelles en espiral están sujetos a fuerzas laterales que generan fricción en el amortiguador, la pesadilla de cualquier ingeniero. Los fuelles del muelle neumático también pueden cambiar su forma al expandirse y contraerse permitiendo así el uso de índices variables de elevación. Puesto que la mayoría del tiempo el sistema ESP estará presente aunque desactivado, cuando las condiciones de conducción lo requieran, dicho sistema se activará de forma automática.
El Contiental GT está dotado de un equipo completo de seguridad pasiva: cuenta con unas características excepcionales de deformación por impacto en la parte delantera, lateral y trasera; está provisto de dos airbags delanteros, cuatro airbags laterales y dos airbags de cortina laterales, o courtain bags, que cubren todo el largo del habitáculo. Finalmente, los cuatro asientos están equipados de pretensores para el cinturón de seguridad.
En Bentley se espera que el 75 por ciento de los compradores del Continental GT serán nuevos clientes de Bentley, personas que, Probablemente, llevan tiempo admirando los productos de la marca y deseando tener uno de propiedad.
No hay que olvidar que su precio supera los 184.000 euros, una cifra que también da Idea de su potencial.
Texto: Mario Serrano