Increíble agilidad 25/03/2011 - Prueba
Estamos ante uno de los todoterreno más grandes, lujosos y exclusivos del mercado. Y la versión que probamos, 3.0 TDI de 240 CV con cambio automático Tiptronic de 8 velocidades, es quizás la más equilibrada de la gama Q7.
La combinación de su diseño y dimensiones hacen del Q7 un vehículo imponente. Y es que estamos ante un coche que mide 5 metros de largo, casi dos de ancho y más de 1,7 de alto. Esto le permite ofrecer un habitáculo muy amplio con capacidad para siete pasajeros; y un maletero de enormes dimensiones.
El “milagro” de este modelo es que sus dimensiones y tonelaje no se sienten en marcha, pues presenta un comportamiento dinámico ágil y eficaz. Su modo de cambiar de dirección y entrar en curva es sensacional; y la combinación motor-cambio lo dotan de una gran capacidad de aceleración y recuperación. Los consumos no son de minicoche, pero gastar 10 l/100 km. a ritmos alegres con un coche de esta potencia y peso también es un lujo.
Por dentro encontramos lo mejor de Audi, con una calidad de acabado, confort y ergonomía que ya quisieran para sí la inmensa mayoría de automóviles del mercado. Y el equipamiento de serie es razonable, aunque un coche de este precio no debería cobrar aparte algunos elementos de seguridad, de confort o técnicos de los que nuestra versión de pruebas “vitaminada” sí disfrutaba.
Texto: Fernando Carrión
Fotos: Álvaro Jiménez