S y RS: Lujo y deportividad

La deportividad es parte esencial en el ADN de Audi. Una marca con una herencia deportiva de más de 100 años, en los que se han cosechado grandes éxitos en forma de victorias deportivas, como son las obtenidas por el mítico “Flecha de plata” de Auto Unión, que consiguió 42 victorias en 83 Grandes Premios, entre los años 1934 y 1939, o las conseguidas en el Campeonato del Mundo de Rallyes, donde la introducción de la tracción integral quattro por parte de Audi supuso una auténtica revolución.
 

Asimismo, cabe destacar los hitos históricos en las 24 horas de Le Mans, donde Audi ha llegado a obtener hasta seis victorias, o en los campeonatos DTM, con varios títulos, como el obtenido recientemente en el 2004, donde Audi cosechó la victoria en el campeonato. Todos estos éxitos son fruto del afán de superación y que ha permitido posicionar a Audi como una marca de referencia deportiva.

Existen personas que desean expresar su carácter individual también a través del coche que conducen. Para ese tipo de conductores, exigentes y ambiciosos por definición, Audi dio vida a su gama más diferenciadora, la gama S. Esta designación está reservada a los modelos en primera línea de vanguardia deportiva dentro de sus respectivas gamas. Los modelos S explotan su potencial de fascinación dinámica y estéticamente a través de unas cualidades deportivas exclusivas. Potentes motores, tracción total permanente quattro o interiores cuidadosamente revestidos y equipados, son tres de sus rasgos de identidad más acentuados. 
 

Por otro lado, la emoción extrema no tiene por qué implicar la renuncia a la funcionalidad. Esa es la razón de ser de las siglas RS, nacidas para designar a algunas de las creaciones más ambiciosas que ha lanzado al mercado a lo largo de su historia. Los RS son, en la jerarquía de los Audi deportivos, la máxima expresión, automóviles únicos, concebidos y fabricados por quattro GmbH para competir sin complejos por la hegemonía dentro del segmento de los deportivos premium más extremos. 

Texto: Narcís Reixach

 

 


Queremos saber tu opinión

No se puede escribir el texto en mayúsculas. Por favor, escribe en minúsculas. Gracias.

Lo sentimos tu comentario no pudo ser enviado. Por favor, inténtalo más tarde.

¿Te ha gustado esta noticia?

Compártela con tus amigos:

Suscríbete a nuestro RSS