La chispa de los cuatro aros
13/01/2010 - Novedad
En el primer gran Salón del Automóvil del año 2010 Audi presenta el prototipo de un deportivo compacto con sistema de propulsión exclusivamente eléctrico.
Gracias al reducido peso total que apenas asciende a 1.350 kg, los potentes motores ubicados en el eje trasero proporcionan unas excelentes prestaciones. Dos motores eléctricos, con una potencia conjunta de 204 CV y 2.650 Nm de par motor, aceleran al Coupé de los 0 a 100 km/h en tan sólo 5,9 segundos.
Las baterías de iones de litio, ubicadas detrás del habitáculo y delante del eje trasero en beneficio de un óptimo centro de gravedad, proporcionan un contenido energético útil de 45 kilovatios por hora. Esto supone una autonomía de hasta 250 kilómetros.
1,78 metros de ancho con sólo 3,93 metros de largo y 1,22 metros de alto: estas son las dimensiones del deportivo eléctrico.
El afilado frontal se caracteriza por la parrilla en formato Singleframe, flanqueada a ambos lados por grandes entradas de aire. Éstas se unen en su parte superior con las estrechas bandas de los faros "adaptive matrix beam". Todos los grupos ópticos se han fabricado con la cada vez mas introducida tecnología LED.
Los faros representan un paso adelante en cuanto a inovación. Un sistema de asistencia para iluminación completamente automático que reacciona de forma flexible ante cualquier situación. La nueva tecnología reconoce las condiciones climatológicas y adapta la iluminación en caso de lluvia o niebla. Si algún vehículo se aproxima en sentido contrario, la luz de carretera pasa de forma selectiva a luz de cruce para la zona de iluminación correspondiente. Otro punto a destacar es la variación del aspecto de los LEDs según la velocidad de marcha y las condiciones del entorno, cambiando así el aspecto del frontal del coche.
En los vehículos eléctricos, contar con una construcción ligera consecuente resulta aún más importante que en los vehículos convencionales y supone un requisito decisivo en términos de eficiencia y autonomía. Al mismo tiempo, la construcción ligera es la base fundamental para conseguir una buena dinámica de marcha. En el e-tron, la estructura de la carrocería se basa en la tecnología Audi Space Frame (ASF) y se ha fabricado en construcción híbrida. Todas las piezas de montaje (puertas, portones, paneles laterales y techo) están fabricadas en material sintético reforzado con fibras.
En el interior el arco del cuadro de mandos se prolonga lateralmente hacia el revestimiento de las puertas. Los diseñadores aprovecharon la ocasión para crear un túnel central y una consola central convexa especialmente ligeros y esbeltos, puesto que no había que tener en cuenta ni caja de cambios, ni mecanismo del cambio de marchas, ni túnel del árbol cardán. La perfectamente integrada palanca de selección, que permite al conductor seleccionar las marchas hacia adelante, atrás y punto muerto, emerge del túnel al arrancar el vehículo.
Texto: Néstor Abarca
De relevancia
Destacamos: Mecánica
Dos motores eléctricos asíncronos con una potencia total de 204 CV confieren al Audi e-tron las prestaciones de un deportivo. En caso necesario, el prototipo acelera de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos y de 60 a 120 km/h en 5,1 segundos. En función de la situación de conducción y las características del firme, el par motor fluye hasta las ruedas de forma selectiva, lo cual tiene como resultado las grandes prestaciones de tracción y maniobrabilidad que ofrece el vehículo.
La velocidad máxima está limitada electronicamente a 200 km/h, dado que a más velocidad la demanda energética de los motores eléctricos se incrementa de forma exagerada. En modo de conducción mixta, la autonomía se sitúa de acuerdo con el nuevo ciclo europeo de conducción (NEFZ) en unos 250 km.
El acumulador eléctrico se recarga a través de un cable con enchufe que va conectado a la red eléctrica doméstica (230 voltios/16 amperios); el enchufe se encuentra debajo de una tapa en la parte trasera del vehículo. El tiempo de carga con la batería descargada es de unas 11 horas, aunque con corriente de alta tensión (400 voltios, 32 amperios) este tiempo se reduce a unas dos horas.
La batería no se alimenta únicamente en modo estacionario, sino también durante la marcha, lo que se conoce como recuperación. Esta forma de recuperación y realimentación de energía en la batería está disponible ya a día de hoy en muchos modelos de fabricación en serie de Audi. Al frenar, el alternador transforma la energía cinética en energía eléctrica que a continuación alimenta en la red de a bordo.
El tren de rodaje lleva instalados en los ejes delantero y trasero brazos triangulares dobles compuestos por elementos de fundición de aluminio, una geometría que se ha consagrado en el deporte del motor como condición óptima para una elevada agilidad, una precisión sin concesiones y un autoviraje exactamente definido. A pesar del ajuste rígido de muelles y amortiguadores, éstos ofrecen no obstante un alto grado de comodidad.