Un sueño al descubierto
26/11/2009 - Prueba
Audi no ha tenido que recurrir a revolucionarias tecnologías, a novedosos diseños ni a soluciones rompedoras para atraer la atención y las miradas de los transeúntes ni para seducir a posibles nuevos clientes con su reciente modelo descapotable. No opta por complejos mecanismos de cierre de capota, como el Infiniti G37 Cabrio, o el Volkswagen Eos, ni sobredimensiona su volumen trasero, como el Ford Focus CC o curva en exceso su parabrisas, como el Peugeot 308 CC.
A Audi le ha bastado con una compleja y completa sencillez y simplicidad en el diseño y la concepción del A5 Cabrio, su precioso y elegante descapotable basado en el cupé A5. Es asombrosa la capacidad de la marca alemana de convencer con lo obvio, lo natural y lo original. Sin artificios ni complicaciones estilísticas o tecnológicas alcanza un grado de sofisticación visual muy elevado que convierte al A5 en un objeto de deseo casi irrefrenable para todo entusiasta de los automóviles y en especial de los descapotables. Pero lo mejor es precisamente que esa accesibilidad permite hacer de un auto de connotaciones aspiracionales e inalcanzables nuestro coche para cada día por su practicidad, su confort, y también su precio (45.600 euros); cifra bastante razonable teniendo en cuenta el tipo de coche que es y lo que ofrece y comparándolo con otras alternativas del segmento premium.
Texto y fotos: Narcís Reixach