El arte de la seducción
23/12/2008 - Prueba
Exclusivo, elegante, deportivo, son los adjetivos que mejor definen este cabrio capaz de hacer temblar los cimientos de Ferrari, ya sea del 430 Spyder e incluso hacer sombra a reputados cabrios germanos como el Porsche 911 Turbo. Como si de un perfecto traje de corte inglés y hecho a medida se tratara, este “sir” británico seduce al volante bajo un universo interior donde el lujo por el detalle alcanza las puntadas más ingeniosas de genios de la alta costura, como si fuera confeccionado por Balenciaga, Yves Sant Laurent e incluso el propio Jeremy Hackett… Coches.net de la mano de Gentlemen Drive, a quien agradecemos la colaboración en este prueba, te muestra qué se siente a bordo de uno de los sueños preferidos para los amantes de los automóviles de élite
Poseer un Aston Martin es sinónimo de exclusividad, de pertenecer a uno de los clubes más selectos del mundo como así lo refrenda su producción artesanal y limitada, además de su precio, sólo apto para billeteras muy desahogadas. Pero, ¿quiés es y qué significa esta marca británica? Si alguien hizo famoso a los vehículos de este prestigioso fabricante fue el famoso agente “007”, James Bond, quien hiciera de estos los autos preferidos en sus películas. Aunque la historia de esta mítica marca británica viene desde mucho más atrás, concretamente de 1913, quien su fundador Lionel Martin pusiera el nombre a la marca tras adjudicarse la carrera de Aston Clinton.
Los comienzos de la compañía fueron turbulentos y muy difíciles, tanto que apenas lograba fabricar más de diez coches al año. De esta manera, tras abandonar su primer socio, Robert Bamford y morir el segundo, el conde Louis Zborowsky, vende la empresa a la familia Benson, que le releva de la dirección de la marca y le pasa a ser Director Técnico.
No obstante, el prestigio de la marca se comenzaría a labrar al principio de la Segunda Guerra Mundial tras conquistar la victoria en competiciones de categoría internacional como las 24 Horas de Le Mans o la Mille Miglia y la puesta en escena de modelos tan emblemáticos como el Le Mans o el Internacional, que se convirtieron en su época en toda una referencia.
Al acabar la inactividad productiva sufrida como consecuencia de la contienda bélica, Aston Martin cae en manos de David Brown, su verdadero impulsor y el hombre que diera sus iniciales a la saga de modelos más bellos y representativos de la marca británica. Prueba de ello sería en 1960 cuando se lanzaría al mercado el DB5, un impresionante deportivo con motor atmosférico de 3,7 litros y seis cilindros en línea de 282 CV y chasis de aluminio. Con el tiempo se convertiría en “el coche más famoso del mundo” tras lucir palmito en el film “Goldfinger” protagonizado por Sean Connery.
Aunque esos días de gloria marcados por el esplendor de la marca se acabarían a principio de los 70 cuando David Brown vendía la empresa a Company Development para tratar de reflotarla. De esta manera fue cambiando de dueños esta compañía, que ha superado hasta un total de siete insolvencias desde su nacimiento hasta caer en manos del Grupo Ford, como parte de la división de sus vehículos de lujo PAG (Premier Automotive Group), quien gracias a su potencial se convertiría en la que es hoy en día. Sus buenas cifras obtenidas le situarían en una de las marcas más apetecibles del mercado y serían el verdadero motivo junto a las deficiencias financieras por las que atravesaba Ford Motors Company para venderla a un grupo de inversores, hoy propietarios de esta singular y genuina marca de deportivos británicos, que ha sabido elevarse a la categoría de mito.
Texto: Bienvenido Alcántara/Fotos: Álvaro Jiménez