Carisma


Mitsubishi Carisma 1.8 GDi

Cuando todavía continúa el auge de los motores diesel de inyección directa, Mitsubishi se desmarca claramente de esta tendencia y nos sorprende con un motor de GDI que está llamado a reducir el consumo y aumentar la potencia. Se ha encargado de portarlo su berlina medio Carisma, convirtiéndose de esa manera en el baluarte de este tipo de motores que incorporan, por primera vez, la tecnología de la inyección directa de gasolina.

Valoración
Tras los ligeros retoques estéticos en relación a su predecesor, el Mitsubishi Carisma se caracteriza por su imagen conservadora, que se refleja en sus redondeadas líneas.

En cuanto a su configuración, ésta cuenta con dos volúmenes y medio, con un amplio portón trasero que permite acceder con facilidad a un amplio maletero, el cual posee un volumen nada despreciable de 430 litros.

Visto de frente, lo primero que resalta a la vista es la enorme entrada de aire de su paragolpes delantero, en el que lleva incrustrados dos redondeados faros antiniebla. El conjunto se remata más arriba por dos alargados faros, cuyo reborde Cromado parte la parrilla dividiéndola en dos, con el fin de situar en el centro de la misma el logotipo de la marca.

Dichos grupos ópticos delanteros incluyen el suficiente haz de luz para iluminar bien la carretera, además de ser regulables desde el cuadro de mandos situado en el interior.

En su parte trasera porta unos generosos grupos ópticos que se prolongan hasta el portón, de la misma manera que la tercera luz de freno, situada a nivel del techo. El amplio ventanal, situado en el portón trasero, nos permite gozar de una buena visibilidad.

Toda su imagen denota cierta nostalgia del Carisma de antaño, ahora más estilizada, a la que se la ha aplicado un cierto toque deportivo con la entrada de las llantas de aleación ligera de 15 pulgadas y la vistosa toma de aire anteriormente mencionada.

Con unas dimensiones de 4,47 metros de longitud, 1,71 metros de anchura y 1,40 metros de altura, el Carisma es el reflejo más fiel de una berlina de tamaño medio.

Resulta curioso el hecho de portar la antena en la parte trasera del vehículo a nivel del techo, lo que muestra una vez más el toque europeo en este japonés de origen.

En resumen, la nueva imagen del Carisma no le ha caracterizado de una mayor personalidad, aunque sí le ha ayudado en cierta medida a mejorar su aerodinámica y a contar con un interior mucho más amplio. Además, el precio de 3.550.000 pesetas resulta ser más que razonable y nada desproporcionado para lo que el vehículo es capaz de ofrecer, que pasamos a contar con mayor detalle.

Ficha técnica
Sin lugar a dudas, la principal novedad que presenta el Mitsubishi Carisma es la introducción del nuevo motor GDI, que anuncia el consumo de un diesel con las prestaciones gasolina.

Nada más abrir el capó, bajo las siglas GDI (Gasoline Direct Injection), encontramos un cuatro cilindros con una capacidad de cubicaje de 1.834 centímetros cúbicos, que desarrolla un potencial de 122 caballos a 5.500 rpm y que es capaz de generar un par motor de 174 Nm a 3.750 rpm.

La característica principal de este particular motor es que la mezcla de combustible con el aire se desarrolla directamente dentro del cilindro y no fuera, como ocurre en un motor de inyección convencional.

Esta particularidad le permite gestionar con una mayor facilidad la cantidad de combustible quemado, separando ésta de dos formas diferentes: una de "combustión ultrapobre", que se lleva a cabo cuando se circula por debajo de los 120 km/h, y otra de potencia superior, cuando se circula por encima de esta velocidad. De este modo, el motor se adapta a cada una de las necesidades de la conducción.

Lo primero que nos llama la atención es la baja sonoridad que se muestra a cualquier régimen, lo que denota de forma clara una sensación de confort en el interior del vehículo. Tanto es así que cuando lo tenemos al ralentí no delata que estemos en marcha, si no es porque nos fijamos en el cuentarevoluciones.

El motor se muestra muy suave y elástico, emitiendo un sonido casi insignificante nada más arrancar. Además, se estira con tanta facilidad que sube de vueltas hasta pasadas las 5.800, sin que se le Note ningún cambio brusco de potencia. Con todo ello, como es lógico, la respuesta en baja es mucho más lenta que en altas revoluciones y, si queremos que se muestre brioso, habrá que llevarlo por encima de las 3.000 revoluciones por minuto recurriendo al cambio.

Cuando circulamos por autopista o autovía, el Carisma se mueve con soltura. Está pensado para los largos viajes sin que produzca fatiga ni para los pasajeros ni para el motor. Aquí se muestra poco gastón en sus consumos.

Así, cuando circulamos respetando los límites de velocidad por autovía llega a rozar los 6,5 litros, mientras que si establecemos una velocidad crucero de 140 km/h, su consumo se estira hasta los 7,5 litros a los 100 kilómetros, subiendo a poco más de 8 si circulamos en torno a los 160 km/h. Asimismo, se mantiene sin apenas ruidos si esta velocidad la alcanzamos a 4.000 rpm y cuesta llegar a los 9,6 litros si nos aproximamos a su límite de 200 km/h, llegando a rebasarlo si la aguja de las revoluciones la llevamos en la zona alta.

En los atascos y cuando circulamos en ciudad sube a 9,6. Con todo ello, si tenemos en cuenta que porta un depósito con una capacidad de 60 litros, su autonomía es más que destacable.

Respecto a la caja de cambios, manual de cinco marchas, cuenta con unos desarrollos bastante largos, aunque están bien escalonados y el motor no se queja en ninguna situación. La palanca es muy agradable al tacto, está muy bien situada al alcance de nuestra mano y el cambio se realiza con suavidad aunque no se echaría de menos una mayor precisión.

Cuando circulamos con las marchas cortas, las aceleraciones no están nada mal para el vehículo que se trata, pues reacciona de 0 a 100 km/h en 10,4 segundos.

Esta berlina de tamaño medio porta las suspensiones de un familiar, pues cuenta con buen tarado y aunque resulten un tanto blandas, la marca nipona ha logrado establecer el compromiso entre estabilidad y confort, por lo que el conductor siente con gran suavidad la carretera bajo sus manos.

Cuando circulamos por carreteras viradas comarcales a altas revoluciones, el vehículo realiza el paso por curva con gran soltura y suavidad. Aunque conviene tener presente que estamos ante una berlina de tamaño medio y no ante un deportivo, ya que las cualidades que atesora van encaminadas al confort en marcha y no a prestar unas sensaciones fulgurantes.

Seguridad
En el apartado de seguridad, el Carisma cuenta con los suficientes argumentos para que se le pueda catalogar de notable, llegando a portar como equipamiento los cinco cinturones con tres puntos de anclaje, cinturón de seguridad para niños en las puertas delanteras, sistema antiobloqueo de frenos ABS con repartidor electrónico de la frenada (EBD), airbags de gran tamaño para conductor y pasajero y airbags laterales. Además, cuenta como protección contra el robo con un inmovilizador electrónico del motor.

Por otra parte, el peso anunciado por la marca de 1.235 kilos no se nota cuando lanzamos al coche a una buena velocidad y tenemos que frenar, ya que el sistema antibloqueo de frenos ABS con EBD (control dinámico de la estabilidad), nos permite detener el vehículo con suma facilidad y precisión.

Rivales
Toyota Avensis 1.8 SOL
Esta berlina de tamaño medio es un vehículo que demuestra su comportamiento en carretera a través de una suspensión que ofrece un buen compromiso entre seguridad y confort. Adenmás de contar con un precio muy ajustado para la clase. Quizás su único pecado sea el que a pesar de haber sufrido su habitáculo una remodelación sigue presentando una línea bastante sobria y conservadora.

Nissan Primera 1.8 Luxury
Con una estética más personal que el anterior rival al presentar doble parrilla delantera y grupos ópticos afilados, que definen su línea se presenta también otro modelo japonés que definen su línea se presenta también otro modelo japonés que destaca por su buen comportamiento dinámico y que presenta por primera vez en su segmento el cambio de marchas de variador contínuo. Aunque, por el contrario su motor adquiere una excesiva sonoridad del motor a altas revoluciones.

Opel Vectra 1.8 16v Elegance
Esta berlina de la gama medio-alta presenta como puntos fuertes una mecánica gasolina que aporta buenas prestaciones, la Calidad de los acabados y el equipamiento, aunque en su contra tiene una dirección bastante suave y una falta de aislamiento sonoro en el interior del habitáculo.

Equipamiento
El nuevo Carisma presenta un gran acabado en un interior clásico y elegante. Nada más entrar en el vehículo, observamos que es espacioso y bastante acogedor. Tanto es así que los asientos, que montan una tapicería estampada, se adaptan perfectamente al cuerpo, ofreciendo una sensación de comodidad.

El puesto de conducción está bastante logrado gracias a las varias regulaciones que nos permite el asiento, pudiéndolo reglar en altura, con ajuste de apoyo lumbar, además de reclinar el respaldo hacia delante o ajustar el mismo hacia delante o hacia atrás como cualquier modelo convencional. Ello nos permite obtener una posición cómoda y alcanzar con facilidad los pedales, el volante o los mandos, mientras mantenemos un campo de visión despejado.

Incluso en los asientos traseros se puede abatir el respaldo de forma independiente, mediante un tirador situado entre el cojín y el respaldo del asientos. Un detalle a tener en cuenta ante posibles robos es el dispositivo de bloqueo antirrobo situado en la parte superior del respaldo, que se desbloquea mediante una llave.

El volante de madera con incrustaciones centrales en cuero es de diseño italiano Nardi e incluye el airbag y el claxón, además de estar regulado en altura, lo que facilita que podamos colocarlo según nuestras necesidades.

El cuadro de mandos es sobrio, elegante y de fácil lectura, con relojes que incluyen indicador de la velocidad, cuentarevoluciones, indicador del nivel de la gasolina y temperatura del agua. El contador de kilómetros y de las distancias parciales aparece situado en un pequeña ventana que se encuentra en la parte inferior del velocímetro.

Dicho cuadro de mandos permite la posibilidad al conductor de intensificar su luminosidad mediante un reostato y porta en su parte inferior los testigos luminosos que nos avisan del funcionamiento correcto del ABS, airbag, del motor etc.

Mientras, el ordenador de a bordo aparece situado en la parte superior de la consola central y nos da información acerca de la temperatura exterior, la velocidad del soplador del aire acondicionado, el flujo del aire, el consumo de combustible y la hora. Dicha consola central goza de huecos para situar pequeños objetos, que van situados debajo del equipo de audio, que dispone de seis altavoces. También dispone de hueco para guardar objetos como unas gafas o un pequeño monedero dentro del apoyabrazos central. Este ésta situado entre los asientos y también es regulable en altura. Debajo se encuentran dos posavasos.

Sin embargo, los huecos de las puertas no resultan ser nada prácticos, debido a la estrechez de sus asideros.

También porta diferentes huecos en una pequeña bandeja inferior situada al lado izquierdo debajo del volante, sin olvidar la guantera, que cuenta con una buena capacidad y profundidad.

Como ya apuntamos en el apartado de seguridad, los asientos traseros son abatibles, lo que facilita la capacidad de carga, ya que vienen a aumentar la capacidad del maletero a un total de 430 litros, lo que no resulta nada despreciable. La forma y el suelo plano del mismo contribuyen a hacer más aprovechable el espacio de carga. Bajo la alfombrilla del suelo, se encuentra una rueda con las mismas dimensiones que las que monta de serie esta berlina.

Dentro del compartimento del maletero, cuenta con un pequeño hueco en la parte derecha, que va destinado al alojamiento del botiquín y que va sujeto mediante unas bandas de nylon.

El climatizador automático mantiene la temperatura deseada de forma correcta y sus mandos en la consola central son de fácil utilización y accesibilidad. Igual ocurre con los mandos de las ventanillas eléctricas, los cuales tienen un posicionamiento bastante cómodo.

Los espejos exteriores eléctricos ofrecen una buena visibilidad, al disponer de un cristal de tipo gran angular, aunque, por el contrario, el accionamiento de su mando eléctrico, situado a la derecha del volante, hace un poco dificultosa su utilización.

En definitiva, Mitsubishi ha europeizado su Carisma, aplicando la elegancia, confort y habitabilidad a un modelo que debutó en su día con un revolucionario motor GDI. El vehículo pretende abrirse camino ante la fiebre por los vehículos diesel provocada por la subida de la gasolinas.

Bienvenido Alcántara



 

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